Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad, decía el abogado y político colombiano Diego Luís Córdoba. La Universidad es uno de los grandes bastiones del progreso de todo país y de toda sociedad. Sin educación estaríamos abocados a la nada, al abismo. Sin embargo, vivimos en un país en el que las políticas neoliberales de la derecha llevan años aplicando sus recortes en la Educación española de manera intensiva e inclemente. No obstante, a pesar de que la línea general del gobierno es convertir la enseñanza, especialmente la universitaria, en un campo de privatizaciones y en un negocio más, hemos tenido la suerte de que el campus presencial más grande de España, la Universidad Complutense de Madrid, haya tenido durante los últimos cuatro años a un rector progresista, José Carrillo Menéndez, que ha desarrollado su gestión en la dirección de resistir y hacer frente a las políticas destructivas de la derecha; y lo ha conseguido.

Esta universidad, la más importante y paradigmática del país, celebra comicios la próxima primavera. Pepe Carrillo, el actual rector, repite candidatura, enfrentándose a otros tres candidatos: Morán Abad, un algo cargo del ministerio de Wert, Rafael Calduch, catedrático de Relaciones Internacionales, y Carlos Andradas, ex vicerrector de la Universidad. Hemos querido conversar con Pepe Carrillo para que nos exponga con sus propias palabras las líneas generales de su candidatura y los objetivos que le mueven a permanecer en el rectorado de una Universidad a la que ha logrado salvar de una situación muy crítica.

Me ha recibido en su despacho del precioso edificio del Rectorado. Es un despacho amplio, acogedor y lleno de una luz natural muy agradable, tanto como lo fue nuestra conversación. Pepe Carrillo, catedrático de Matemática Aplicada, es un hombre cercano, amable, afable y cordial; pero percibo que es, especialmente, un hombre decente, sincero y muy comprometido con la Educación, con el progreso del país y con la Universidad. Me dedicó algo más de una hora de conversación, intensa, cordial y distendida, de la que intento hacer una síntesis con sus ideas fundamentales.

¿Cuáles han sido y cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta la universidad española, en concreto la Universidad Complutense de Madrid, en la era de la España neoliberal?

Se trata de problemas graves que suponen un grave deterioro de la Universidad española. La financiación es marcadamente insuficiente, frente al gran crecimiento en número de estudiantes de los últimos años. Se ha recortado el dinero destinado a las universidades públicas de manera exponencial, mientras que se beneficia a las universidades privadas. Se ha devaluado hasta cotas inaceptables la financiación de la investigación. Se calcula que se ha recortado alrededor de 2.100 millones de euros la educación universitaria. El Plan 3+2, que reduce los grados a tres años, apunta a un nuevo recorte de otros 1.000 millones de euros más; plan que supone un estrangulamiento de la calidad de la enseñanza, del acceso a la educación de calidad para muchos alumnos de familias sin recursos, y un ataque evidente a la igualdad de oportunidades de los jóvenes españoles.

¿Cuáles son las líneas maestras que oferta Pepe Carrillo a la Universidad Complutense en esta candidatura?

Los últimos cuatro años han sido unos años duros, de recuperación de una universidad en estado crítico por la enorme deuda que arrastraba. Mi gestión en los últimos cuatro años se ha basado, en el ámbito de lo económico, en la recuperación, pese a lo cual se ha mantenido el impulso investigador y el trabajo en la mejora de la calidad académica, aun con muy escasos recursos. Mi objetivo en lo próximos cuatro años es consolidar esa recuperación, que ya es un hecho, y ahondar en numerosas mejoras en el plano de lo académico. Potenciar la investigación, crear oficinas de apoyo a la investigación, los CIT (Centros de Investigación y Transferencias), impulsar la internacionalización universitaria, potenciar las políticas de alianza entre las universidades españolas, algo en lo que ya se está trabajando, creando pactos y acuerdos de colaboración, tanto financiera como académica. En definitiva, invertir fondos, energía e innovación en el progreso académico. En este sentido, aludiendo a los enormes recortes en la Educación del actual gobierno, suelo recordar y utilizar una cita de Derek Curtis Bok, ex rector de la Universidad de Harvard, “Si invertir en la educación es caro, prueben con la ignorancia”.

Sabemos que la investigación española está pasando por una situación muy crítica. Uno de los grandes méritos de su gestión ha sido el haber mantenido el impulso investigador ¿Cómo tiene previsto trabajar en este tema en los próximos cuatro años?

La investigación es uno de los grandes bastiones del conocimiento, del progreso y del cambio social. Acabar con la investigación en un país es acabar con ese país, porque, sencillamente, sin investigación, sin avance del conocimiento volveríamos a la época de las cavernas, y el ser humano y su civilización llegarían a desaparecer. Contrariamente a las políticas de recortes del gobierno actual, que, como sabemos, están dejando a la investigación española en situación de agonía, el aumento de inversión en educación e investigación es una de las grandes herramientas que ayudan a superar las crisis económicas en cualquier sociedad. En los últimos cuatro años en la Universidad Complutense hemos recortado en investigación menos de la mitad de lo que ha recortado en este concepto el gobierno. Y ello en base a un gran esfuerzo. Se trata de seguir en ese esfuerzo, y de intentar aumentarle día a día, con independencia de la ideología política que esté en el poder.

Ha habido algunas voces mediáticas que le han catalogado como “casta” por los incidentes en los que permitió que entrara la policía al campus.

Han sido dos los incidentes en estos cuatro años en que no ha habido más remedio que dejar actuar a la policía. En ambos casos fue necesario, porque los encierros de estudiantes superaban los límites de la convivencia pacífica en el recinto del campus. Aclarar que los disturbios y los encierros de algunos alumnos estaban motivados por los recortes, las subidas de las tasas y los ataques a la Educación por parte del Ministerio, no por mi gestión, que estaba centrada en precisamente compensar en lo posible esos recortes y esas políticas agresivas. En uno de los casos se encerraron durante varios días treinta personas encapuchadas en la Facultad de Ciencias Políticas, impidiendo el acceso al recinto. Hubo trece detenidos, y al cabo de tres horas quedaron libres. En el segundo caso, en marzo de 2014, fue necesario evacuar el edificio, por descontado sin ninguna violencia, porque la situación era insostenible. Hubo cincuenta y tres detenidos, de los cuales sólo ocho eran estudiantes. Me limité a evitar conflictos que podrían haber sido, a posteriori, mucho más importantes, siempre en mi convicción de apoyo a lo público, a lo que es de todos.

Algunos ámbitos mediáticos de la derecha también le han relacionado con Podemos, quizás para desprestigiarle...

También es falso. Es pública mi afiliación al PSOE desde hace muchos años, aunque mantengo mi independencia ideológica, siempre dentro de un encuadre progresista, que procuro que no afecte a mis actuaciones como rector, más que en mi defensa a ultranza de los derechos humanos y en mi defensa convencida de la enseñanza pública.

¿Qué apoyo ha tenido la Universidad Complutense en estos cuatro años por parte de los organismos de la Comunidad Autónoma madrileña?

Más que apoyo hemos soportado una política de hostigamiento y de recortes sistemáticos, tanto de la financiación general como de los fondos destinados al ámbito académico y a la investigación. Ni siquiera nos ha permitido refinanciar la deuda que arrastraba la universidad.

Por último ¿Se atreve a sintetizar en unas pocas palabras las inquietudes profundas que subyacen en el trasfondo de su talante como rector y de su gestión?

Por supuesto. Lucho por una Universidad pública del siglo XXI, democrática, racional, científica, abierta, moderna, que esté a la altura de las mejores universidades europeas, que apueste por la igualdad de oportunidades del alumnado, por la ciencia, por la investigación, por la búsqueda de conocimiento, que es el motor del progreso social y de la potenciación de lo mejor del ser humano.

 

Toda la entrevista estuvo impregnada por el amor a la Educación y por el ansia de progreso y de avance social que destilan las palabras de Pepe Carrillo. Si antes no tenía duda de que el actual rector de la Universidad Complutense de Madrid es un hombre progresista, honesto y esforzado defensor de la Enseñanza pública, tras ella estas premisas me han quedado mucho más que confirmadas. Con sinceridad, y de corazón, espero y deseo que repita otros cuatro años más como rector, por el bien de la mejor universidad española, de la enseñanza universitaria en general, y, por extensión, por el bien de la sociedad.