Quienes buscan un coche usado podrían encontrar en los vehículos eléctricos una alternativa que combine ahorro y menor impacto ambiental. Así lo indica una investigación de la Universidad de Michigan publicada en la revista Environmental Research Letters, que analiza el coste total de propiedad a lo largo de la vida útil de distintos tipos de vehículos de ocasión.

"El transporte es la segunda mayor partida del presupuesto medio de los hogares y, en el mercado de vehículos nuevos, los eléctricos suelen ser más caros", explicó Maxwell Woody, autor principal del estudio y asistente de investigación en el Centro de Sistemas Sostenibles (CSS) y en la Escuela de Medio Ambiente y Sostenibilidad (SEAS) de la Universidad de Michigan. "Pero el 70% de las compras de vehículos son de segunda mano, y los eléctricos usados tienen el menor coste de propiedad entre todas las categorías de vehículos".

Coches eléctricos usados vs. coches de combustión: ¿cuál te ahorra más?

Uno de los ejemplos del estudio compara un SUV mediano nuevo con motor de combustión interna con su equivalente eléctrico de segunda mano, con tres años de antigüedad. Según los cálculos, la versión eléctrica usada permitiría ahorrar unos 13.000 dólares (10.900 euros) a lo largo de su vida útil. En cambio, un SUV similar de combustión también usado supondría un ahorro de unos 3.000 dólares (2.500 euros) frente al modelo nuevo.

Para estimar el coste total de propiedad, el equipo utilizó modelos virtuales de vehículos desarrollados por el Laboratorio Nacional Argonne. A estos datos sumaron precios mensuales de gasolina y electricidad en 17 ciudades de Estados Unidos, así como información de anuncios de coches de segunda mano publicados en 2024 en Craigslist.

Tras revisar 4 millones de registros en bruto, el análisis final incluyó 260.000 anuncios. Con toda esa información, los investigadores calcularon no solo el precio de compra y la depreciación, sino también los gastos recurrentes, como seguros, reparaciones, mantenimiento, tasas y el coste de repostar o recargar según la ciudad. 

"Me sorprendió lo consistente del resultado. Esperaba que los eléctricos fueran más baratos en algunos escenarios, para ciertas ciudades o tipos de vehículos", señaló Woody. "Pero sus costes fueron sistemáticamente más bajos en todas las categorías y en casi todas las ciudades".

Ahorro con el vehículo eléctrico, pero con condiciones

Los autores indican que el menor coste de propiedad de los eléctricos usados depende en parte de cómo se utilicen. Los mayores ahorros se producen cuando los conductores pueden cargar el vehículo principalmente en casa. Quienes dependen con frecuencia de la recarga en carretera o no pueden instalar un punto de carga doméstico reducen parte de esa ventaja.

El estudio también apunta que en ciudades con precios de la electricidad elevados, el coste total de un eléctrico podría superar al de vehículos de combustión o híbridos.

Además, se tiene en cuenta que las baterías de los coches eléctricos usados no mantienen la misma capacidad ni autonomía que cuando eran nuevas. Por eso, pueden no ser la mejor opción para personas que recorren largas distancias de forma habitual, aunque sí para quienes realizan trayectos más cortos.

La depreciación, clave en la ecuación

Una de las razones principales del ahorro es la depreciación. "Los vehículos eléctricos tienen costos de mantenimiento y reparación más bajos que otros sistemas de propulsión, pero la depreciación inicial del vehículo es realmente lo que impulsa los ahorros", explica Woody.

A medida que aumente la presencia de eléctricos en el mercado, esa diferencia en la depreciación podría reducirse. Mientras tanto, el estudio apunta que el mercado de segunda mano ofrece una oportunidad para quienes valoran un vehículo eléctrico.

Los investigadores ya han empezado a seguir los datos de reventa de 2026 para observar cómo evoluciona esta tendencia. El trabajo contó con el apoyo de la Coalición para una Batería Responsable.