La Pegatina vuelve después de un año de parón con 'Fuegos del Barrio', un disco que además de su formato físico, ya puede escucharse en todas las plataformas digitales.
El grupo al completo atiende a ElPlural.com en el corazón de Lavapiés (Madrid), en el bar de La Pegatina, ambientado para la ocasión. Aquí, la banda de Moncada y Reixach (Barcelona) nos explica en qué ha empleado el parón, sus intenciones a partir de ahora y los pormenores de un trabajo adaptado a los nuevos tiempos y las necesidades sociales del ahora, pero sin abandonar la premisa que los mantiene en todo lo alto tras más de 20 años: la fiesta.
PREGUNTA: ¿Cómo se siente la vuelta?
RESPUESTA: Potente, la verdad, porque venimos de un año y medio sin pisar los escenarios y de repente hemos grabado un disco, preparado un show más grande del que hemos hecho en toda nuestra vida, estamos de promoción, montamos el bar para la presentación… Mil cosas en unos meses, todo para que la vuelta fuera algo con un empaque más grande aún de lo que veníamos. Estamos trabajando mucho más de lo que veníamos trabajando antes del parón.
P: La última vez que hablaba con vosotros me contabais vuestros planes para el parón. ¿Los habéis cumplido? ¿Qué habéis hecho en este tiempo?
R: Uno quería correr una maratón y lo ha hecho (risas). Hemos desconectado, cuidado de la familia, viajado… Cada uno ha cargado las pilas de un modo para volver bien fresco.
P: ¿En algún momento se os ha pasado por la cabeza no volver?
R: No era un parón indefinido, todos sabíamos que el 1 de septiembre, a las 10:00, nos veíamos en el local.
Tampoco te diría que si hubiéramos tenido seis meses más nos hubiera importado, porque lo hemos gozado, pero todos queríamos volver al proyecto.
P: El disco, con un simple vistazo, parece una declaración de intenciones. Apeláis al barrio. No sé si es una forma de rendir homenaje a éste, a los orígenes. También esa llama; ese resurgir o continuar. No sé cómo lo enfocáis vosotros ni qué intención tiene todo esto.
R: Fuegos del barrio es un mensaje que nos hemos encontrado en este año de parón. Al estar en casa hemos vuelto a conectar con nuestra comunidad, la de tu barrio, tu casa y tu familia. Queríamos recoger ese momento de cercanía y arropamiento.
Estamos en un momento en el que este tipo de ecosistemas está un poco en asalto. Estamos sufriendo un poco los males de la modernidad, con la gentrificación, la subida de precios, el tema inmobiliario… Reclamar el barrio y la comunidad se ha convertido en algo bastante relevante y teníamos ganas de centrarnos en todo eso.
P: Por lo tanto, este trabajo contiene protesta, aunque sea al estilo La Pegatina.
R: Sí (…) Ese punto de defender el barrio como decimos, de poner la voz en el cielo contra la gentrificación… Brinca habla un poco de los mensajes de odio contra la persona migrante. Tenemos que reivindicar que la gente que viene complementa, crea nuevas cosas, hace que las culturas se mezclen y provoca algo mucho mejor.
P: ¿Qué ha cambiado y qué sigue igual en La Pegatina?
R: Una cosa que ha cambiado con el parón es tomarse las cosas con un poco más de calma y distancia. Eso nos ha permitido hacer un disco con coherencia, madurez, tranquilidad o jugar un poco más en el estudio con nuestro productor, Camilo Lara, que igual antes el tiempo no nos lo permitía.
También estamos dedicando más tiempo que en otras épocas al directo. Lo estamos tratando con mucho cariño, probando cosas nuevas… En definitiva, hemos aprendido a tomarnos el tiempo y la distancia necesarias para hacer las cosas mejor.
P: Salta a la vista que no es así, pero no sé si os da un poco de miedo que haya gente que piense que seguís haciendo lo mismo y se desenganche un poco de vosotros.
R: Nos hemos tomado la vuelta con sinceridad, que es una palabra muy fuerte. El público lo va a notar.
Hemos hecho este parón porque lo necesitábamos, hemos vuelto con todas las ganas del mundo, estamos muy orgullosos de este disco y vamos a tocar todos los temas con un directo más potente que nunca. Siempre puedes tener miedo a muchas cosas, pero si confiamos en nuestro proyecto como lo hemos hecho desde el principio, ayuda a que el público se lo crea también.
¡Con todas las ganas del mundo, y a petarlo!
P: La típica, pero, ¿con qué canción del disco os quedáis y por qué?
R: (Cada integrante dice la suya)
-La Bidouille, que es la francesa. Habla de la gente manitas, que sabe de poquitas cosas hacer cosas muy grandes.
-La voltereta. Puedes tener el peor día del mundo, pero te echas unas rumbas y se te pasa. Lo que hacemos con La Pegatina, pero extrapolado a algo más cotidiano y de cada uno.
-Imputa. Como percusionista me lo he pasado muy bien por sus ritmos latinos. Y al colaborar con Eskorzo, su percusionista también ha metido ritmos (…) Le admiro mucho.
-Siempre nos tienes aquí. Una declaración de intenciones del parón y la vuelta. De hecho, es el primer tema porque cuando empezamos a ensayarlo vimos que sí o sí tenía que ir en el disco.
-La voltereta de nuevo. Musicalmente es muy interesante y tiene cambio de compás, algo que no es habitual en la música pop.
-De lado a lado. Una crítica a esa falsa libertad que muchas veces tienes al viajar, en el sentido de que al final te están controlando en todos lados.
-Lupita y Silvino. Equilibrio, amor, pasión y muy fresh.
P: ¿Con qué se va a encontrar la gente en los directos?
R: Los clásicos nunca van a faltar. Como decíamos, es el directo en el que más canciones de un disco meteremos (…) Habrá realización en directo, más efectos, inflables, nuevos movimientos, nuevas visuales, tarimas y cosas en el escenario… Va a ser un directo largo, de casi dos horas, porque no queríamos quedarnos con nada fuera.
¡Y mucho fuego! Si alguien ha visto La Pegatina va a fliparlo, y si no también.
P: ¿Habéis pensado en volver a salir de España?
R: Venimos justo de fuera. Estuvimos antes de Semana Santa en Estados Unidos y México. En México llevamos 13 años y lo queremos mucho, como demostramos en el disco, y en EEUU era la primera vez. Fuimos con una banda venezolana y se nos quedó muy buena sensación.
Repetiremos en Holanda, Francia… No vamos a quedarnos quietos aquí.
P: ¿Cuál es el secreto para aguantar tantos años?
R: Repito mi palabra favorita: sinceridad. Nos lo tomamos todo muy en serio, pero hay momentos para trabajar, divertirnos y todo. Si haces las cosas con sinceridad hasta las reacciones se vuelven fuertes. Seguiremos 20 años más si hace falta.
P: Precisamente así quería cerrar. ¿Hasta cuándo tiene fuelle La Pegatina?
R: No sabemos. Hasta la jubilación. Hasta los 70 o más.