Manel Loureiro (Pontevedra, 1975) ha conseguido algo que no está al alcance de cualquiera: colarse en la lista de los libros más vendidos de Estados Unidos. Lo lleva haciendo desde que publicó ‘Apocalipsis Z’, la novela nacida del blog sobre un apocalipsis zombie que terminó convirtiéndose en un fenómeno internacional. Allí acaba de publicarse la edición en inglés de ‘Cuando la tormenta pase’, con la que ganó el Premio Fernando Lara, y ya se ha situado en el top 100 de ventas, alcanzando además el cuarto puesto en la lista de Apple Books.

Mientras los lectores estadounidenses siguen descubriendo sus novelas, la industria audiovisual también le pisa los talones. Productores norteamericanos trabajan ya en la adaptación de una de sus historias —aunque todavía no puede revelar cuál— y todo apunta a que habrá más proyectos. Según desliza el propio Loureiro, justo el día en que se publica su nueva novela, ‘Antes de que todo cambie’ (Planeta), “ya le han salido un par de novias”.

Todos estos logros los ha conseguido sin salir de su tierra natal, donde vive. “Hace unos meses, en una videollamada con mis productores de EEUU, de ese proyecto que está basado en uno de mis libros —no os puedo decir cuál—, miré la pantalla y me vi en mi casa de Pontevedra y al otro lado a unos tipos en Palm Springs. Alucinaba viéndolo desde fuera, no daba crédito a lo que estaba pasando".

La receta del éxito

¿Cuál es la receta de su éxito? Es difícil contestar a esa pregunta, pero sí podemos hablar de los ingredientes comunes a todas sus historias: entretenimiento puro, acción, tensión constante y ritmo. "Cada acción tiene que generar una reacción, cada pregunta tiene que tener una respuesta que a su vez genere unas preguntas y sobre todo tiene que tener muchos momentos de tensión y puntos de giro", explica a un grupo de periodistas reunidos en la planta número 30 del hotel Eurostars de Madrid.

Tenía que hacer algo muy bestia para que te pusieras en la piel de un hombre que quiere asesinar a todos los mandatarios de la UE

Pero Loureiro insiste en que el suspense por sí solo no basta. Para él, una historia solo funciona cuando el lector conecta emocionalmente con sus personajes, aunque eso implique llevarlos al límite desde las primeras páginas. En ‘Antes de que todo cambie’, por ejemplo, recurre a un golpe brutal: el asesinato de un niño de seis años. “Tenía que hacer algo muy bestia para que te pusieras en la piel de un hombre que quiere asesinar a todos los mandatarios de la Unión Europea”, admite.

Un agente del CNI, un hijo asesinado y la venganza como motor del relato

'Antes de que todo cambie'  arranca con Sam Hoyos, un antiguo agente de operaciones especiales del CNI destruido tras el asesinato de su hijo. Cuando está a punto de suicidarse, una misteriosa mujer le propone una misión imposible: asesinar a los presidentes y primeros ministros de los 27 países de la Unión Europea a cambio de la identidad de los asesinos del niño.

El escenario elegido para el magnicidio es la isla de A Toxa, uno de los lugarares más emblemáticos de Galicia. La belleza del paisaje contrata con la tensión creciente del relato.

Galicia es una constante en la obra de Loureiro, que se ha convertido en una de las voces más recocidas del llamado noir gallego. El escritor lleva años construyendo una especie de mapa literario explorando en cada novela un paisaje distinto de su tierra: la Galicia rural y profunda de ‘La puerta’, las tradiciones y leyendas del Camino de Santiago en ‘La ladrona de huesos’ o la costa atlántica y salvaje de la isla de Ons en ‘Cuando la tormenta pase’. Ahora, en ‘Antes de que todo cambie’, traslada la acción a esa Galicia turística y exclusiva de Sanxenxo y A Toxa, convertida aquí en el escenario de una cumbre europea y de un posible magnicidio.

Portada de 'Antes de que todo cambie', de Manel Loureiro©Javier OcañaPlaneta

La premisa sirve de detonante para una historia de conspiración política y tensión geopolítica, pero Loureiro insistió varias veces en que el verdadero corazón de la novela no está en el atentado, sino en las emociones que lo atraviesan: la culpa, la venganza y la posibilidad de redención. Para él, "perdonarnos a nosotros mismos es el tipo de perdón más difícil".

La venganza solo deja sabor a ceniza

Más allá de la trama del magnicidio, lasegura que e interesa la evolución de los personajes. En este sentido, se esfuerza por desmontar cualquier visión heroica o romántica de la misma. “La venganza solo deja sabor a ceniza”, asegura. “Consume un montón de energía, te destroza, te devora desde dentro y además no te da ningún premio”, sentencia.

¿Eliminaría a alguien Manel Loureiro?

¿Si Loureiro tuviera la oportunidad de eliminar a algún mandatario para hacer un mundo mejor, qué haría? "Nunca he creído que el fuego se pueda apagar con fuego. Además, la desaparición violenta de cualquiera de ellos generaría muchísimo más perjuicios que beneficios", argumenta. En cualquier caso —y sin intención de dar ideas a nadie—, Loureiro defiende que es bueno reflexionar sobre estas cuestiones a través de la ficción. 

Para él, una novela funciona como un espacio seguro desde el que explorar pulsiones humanas, miedos colectivos y dilemas éticos que existen en la realidad, pero que muchas veces cuesta verbalizar de forma directa.

“La mejor mentira posible es aquella que tiene muchas partes de verdad”, considera, ago que le lleva a defender que la ficción sirve para analizar el presente. “Una novela es una gran mentira, pero es al mismo tiempo lo que nos hace reflexionar sobre la verdad y la realidad que nos rodea”.

En el caso de ‘Antes de que todo cambie’, utiliza el atentado contra los líderes europeos no como una fantasía de destrucción, sino como una forma de hablar del clima de inestabilidad actual, de esa sensación colectiva de que “estamos al borde de que va a pasar algo”.

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