J. de Haro, que empezó su carrera literaria autopublicando, ha dado el salto al mundo editorial con su novela 'Eco de Verdad' (Carola Ediciones). Se trata de una historia muy actual en estos tiempos, cuando los bulos parecen ser una estrategia que integra verdad y mentira en una misma ola de confusión. Electricista de profesión, el autor murciano se considera un observador de los detalles cotidianos que alimentan sus historias. ¿Qué ocurre cuando tres personas deciden inventar un virus que castigue la mentira? De esa premisa, surge su novela.
Pregunta: - ¿Quién es J. de Haro?
Respuesta: - J. de Haro es una persona normal que siempre ha trabajado con las manos y ha pensado mucho en todo. Soy electricista de profesión y ahora escritor, porque había ideas que no podía dejarme dentro. No vengo del mundo literario ni político; vengo de la vida cotidiana, de escuchar conversaciones reales y de observar cosas que no me gustan y que nos afectan como sociedad.
P: - ¿En el siglo XXI se confunde mentira con verdad?
R: - No se confunde, se ha normalizado. Y en algunos ámbitos mentir no tiene consecuencias. Cuando eso ocurre, la verdad deja de ser un valor y pasa a ser una opción más, algo prescindible. Ahí es donde empieza el problema, porque una sociedad que se acostumbra a la mentira acaba perdiendo referencias.
P: - ¿La mentira en política es un arma de destrucción masiva?
R: - No la consideraría un arma de destrucción masiva. Para mí, la mentira en política es una herramienta que utilizan quienes usan el poder de forma oportunista para llegar y mantenerse en él. Y lo peor de todo es que, en algunos casos, también sirve para enriquecerse sin asumir responsabilidades.
P: - ¿Tu novela 'Eco de Verdad' nace de una indignación?
R: - Nace de la indignación y de la impotencia. De ver cómo nos mienten a la cara y sentir que, como ciudadanos, no podemos hacer nada frente a eso. De esa sensación de injusticia constante surge 'Eco de Verdad' .
P: - ¿Las redes sociales han amplificado la mentira?
R: - Sí, las han amplificado, pero no son el origen del problema. Las redes sociales son un medio de transporte tanto para la mentira como para la verdad, igual que lo son los periódicos, la televisión o la radio. La diferencia es la velocidad y el alcance. El riesgo aparece cuando el impacto pesa más que la veracidad y la mentira circula sin filtros ni consecuencias.
P: - En tu novela la solución es un virus que castiga la mentira. ¿La mentira política debería tener algún tipo de sanción?
R: - Por supuesto. Igual que la mentira tiene consecuencias en cualquier ámbito de la sociedad. En cualquier empresa, si un trabajador miente para su propio beneficio, lo normal es que sea despedido o afronte algún tipo de sanción. Los políticos, al fin y al cabo, son empleados de la sociedad, aunque a veces actúen como si fueran quienes mandan. Por eso en política debería ser igual, o incluso más exigente, porque sus decisiones afectan a millones de personas.
P: - ¿Escribirás más sobre este tema o ahora andas en otra historia?
R: - Ahora mismo estoy en otra historia, distinta en tono y más personal. Necesitaba explorar otros lugares como escritor. Pero Eco de Verdad no es un libro cerrado: tendrá continuación. Es un universo que aún tiene mucho que contar y preguntas que merecen seguir siendo planteadas.