Hace poco, cenando con un amigo, hablábamos de [untitled], una aplicación estrenada a finales de 2023 y que el pasado año se empezó a usar entre las gentes en España. Esta herramienta permite compartir demos, previos o canciones y álbumes, sin temor a filtraciones y descargas contra nuestra voluntad, ya que cada proyecto genera un enlace al estilo de Drive o Dropbox. La gracia de esta conforme a los otros dos gigantes es que es concreta para el nicho musical, y en los mismos archivos da la opción de editarlos de forma superficial –no llega a ser un DAW, pero sí da juego– e incluso mandarlo a un fabricante para que, sin mucha intermediación, proceda a imprimir vinilos. Al menos esto ya es posible en EE. UU.
Lo que me decía mi colega, que es productor, es que este invento tiene que ser obra de otro productor, por lo dinámico que es y por su pretensión a solucionar algo tan concreto como lo que intenta solventar con sus funciones.
Algo parecido ocurre con Uncovr en el apartado de las portadas, que, aunque no busca solucionar un problema per se, nos invita a salir de los algoritmos y los mismos rodeos al descubrir música, según si nos gusta o no una carátula. "El sistema es sencillo", nos explica su artífice, el diseñador Nico Modol, que ha trabajado con figuras nacionales (Yung Beef, La Zowi, Gese da O...) y también con otras al otro lado del charco (Yan Block, Bizarrap...). En un espacio tridimensional que emula ser el cosmos, las obras aparecen como si fuesen planetas. El usuario va clicando en ellas y escuchando trocitos de ellas mientras desliza, por lo que el tema o el conjunto que te guardes en tu biblioteca, o la siguiente obra que te encuentres y puedas llegar a escuchar, la decides tú en base a tu propia exploración, no es determinada por una lista de reproducción ya hecha.
Cada vez que entras en la plataforma, apareces en un punto al azar de este universo visual, entonces nunca llegas a partir de tu propio prisma, si no que estás en otro lugar diferente a la vez anterior. La idea de Nico es dar una alternativa al modelo instaurado en las plataformas de escuchas donde el abanico se cerca de manera estrecha y predecible, volviéndole a dar valor real al instinto de cada persona por el gusto de lo que ve y que sea ella la que decida si profundiza en un algo o no, como que haríamos en el estante de unalibrería viendo los lomos de los libros o en la tienda de vinilos al ir excavando en las cajas de discos. Aparte del modo predeterminado y su dinámica espacial, también se puede configurar la búsqueda por géneros y colores, variando la búsqueda dentro de esa aleatoriedad, pero sosteniendo el foco en una ampliación más activo.
Hablando con él y dando un paseo virtual por su programa, vemos que la experiencia de comunidad es bastante interesante, pudiendo crear colecciones propias colecciones, comentar y puntuar las portadas, o votar en torneos eliminatorios cuáles son tus favoritas en un versus. Y si eres artista o mánager, puedes alimentar el archivo añadiendo tus propias portadas con el enlace de Spotify de estas, igual que en Musixmatch se hace para las letras. El aporte de los oyentes se plantea fundamental para engordar este directorio desde todo tipo de francos y hacia todas las direcciones posibles. "Una especie de biblioteca digital", señala el autor.
Y añade: "Está en la hoja de ruta el lanzamiento en forma de aplicación para iOS y Android; la integración de las escuchas de los previos con plataformas como Apple Music y TIDAL para descentrarlo de Spotify; y la conversión al castellano de todo el sitio web, incentivando así que sean los usuarios hispanohablantes quienes más le den vida a este espacio", Por decirlo de algún modo, este Letterboxd de las portadas. Uncovr es una de esas muestras de trabajo de especialidad que solo que saldría de alguien de su nicho.