El algoritmo me odia, seguro. Desde que el pasado jueves decenas de miles de marroquís entraran en Ceuta no ha parado de mostrarme vídeos, y con cada uno de ellos mi preocupación va en aumento.

El mundo es un lugar complicado en el que actúan poderes e intereses que a mí se me escapan. A estas alturas no puedo decir nada que no hayáis leído o escuchado ya mil veces sobre esta crisis: Marruecos, Israel, Estados Unidos, geopolítica, decenas de muertos, declaraciones institucionales con pretensión de desescalar, el CNI, Interior, negligencia, Meloni, salvadores de la patria frente a ceutís antifascistas que no admiten ser instrumentalizados…

El algoritmo me odia, seguro. Y yo soy masoca porque he hecho el malsano ejercicio de leer cientos de comentarios debajo de esos vídeos que me ha estado mostrando. He visto un patrón, una palabra que se repite una y otra vez y que es más peligrosa de lo que me apetece admitir: Traidor.

Cientos de filonazis con un ochenta y ocho en sus nombres de usuario llamando traidor a todo aquel que no se suma sin fisuras a su discurso de odio. Odio al extranjero, al musulmán (español o no) al rojo, al ecologista, al científico que no valide sus ideas, al periodista que cuestione sus formas… No es coincidencia que esa palabra aparezca tantas veces en distintas plataformas ¿Qué hay peor para alguien que dice amar su patria que aquel que la traiciona? El traidor es el peor de los enemigos porque vende a sus hermanos. El traidor merece el mayor de los desprecios. El traidor debe pagar por su traición.

La maldita Ventana de Overton nos ha pasado por encima y ahora tenemos nazis con el retrato de Hitler en su sede constituidos como partido político. No son una excentricidad irrelevante, son el siguiente paso en un recorrido que ha movido a medio mundo hacia los postulados más extremos. Hablan de pureza racial, de antifeminismo, niegan el holocausto y rechazan la democracia como forma de gobierno ¿Soy el único que piensa que somos la rana dentro del caldero que no ha sabido identificar que la temperatura ha subido hasta estar a punto de cocernos? Seguro que el algoritmo me odia porque me enseña muchos más mensajes de apoyo y comprensión hacia esta gente de los que hasta hace unos meses podía imaginar.

Lo de Ceuta es un drama muy serio que entiendo que debe ser tratado con la máxima atención, pero la mayoría de las personas que entraron se fueron, sin embargo los agitadores supremacistas no van a ir a ninguna parte, siguen entre nosotros alimentándose de bulos y odio engordando gracias a las redes sociales y a una derecha que coquetea con algunas partes de su discurso.

Están marcando a muchos como traidores, no irán contra todos al mismo tiempo, pero estemos vigilantes, no estoy dispuesto a convertirme en sopa de rana.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora