Los bautizados como 'protocolos de la vergüenza' que impidieron el traslado de mayores que vivían en residencias a hospitales llegan al teatro. Después de protagonizar documentales, series, e incluso libros, con la consiguiente crítica e incluso intento de censura por parte de la Comunidad de Madrid, aquel escenario de marzo de 2020 alcanza ahora las tablas bajo el título 1927. Capicúa, de la mano de Susana Hornos.
ElPlural.com ha querido hablar con la directora de la obra, que se representará en la sala Úbeda, un espacio que forma parte del Ateneo de Madrid; el próximo sábado, 14 de marzo, a las 18:00 horas.
"Me di cuenta de que no tenía que poner el foco en los documentos, sino en nuestros abuelos y abuelas"
La sinopsis refleja esos días de inicio de pandemia entre críticas a los documentos que llevan años judicializados, “rabia” y un toque de “humor” pero, sobre todo, mucho “amor” hacia una generación a la que le debemos tanto. “Me di cuenta de que no tenía que poner el foco en los protocolos, sino en nuestros abuelos y abuelas, en el amor, en el cuidado, y en darles visibilidad”, explica.
“Creo que una de las cosas que más han ocurrido con este tema es la deshumanización. A mí también, que también he utilizado el número (…) Pero sentía que tenía que traer a la vida a nuestros mayores, y fue desde ahí que surgió la historia”, concreta.
Si bien, la condena a la gestión de la región entonces está muy presente más allá del título. “La historia es la de cuatro personas mayores que están preparando un recital de poesía sin saber lo que se viene (…) Nuestra condena a los protocolos es absoluta, de hecho, hay una parte en la obra en la que ellos emplazan a no preocuparse porque les ‘van a llevar a un hospital muy grande que están construyendo para ellos’.
"Ni siquiera esperaron"
La realidad superó la ficción y se convirtió en pesadilla para muchas familias que, seis años después, siguen buscando justicia y no bajan los brazos a pesar de los obstáculos con los que no dejan de encontrarse. “No podía creer que el 14 de marzo nos encerraran y el 18 ya fueran los protocolos. Nunca he dejado de darle vueltas”.
“Ni siquiera esperaron”, lamenta Hornos, cuya creación está muy vinculada a la tercera edad y, en cierto modo, a lo que pasó en los geriátricos durante la pandemia: acaba de escribir una novela en honor a los mayores, acudía a todas las manifestaciones y ha estado en contacto con Juanjo Castro, creador del documental y la serie, que se topó con infinidad de trabas por parte de la administración Sol previa retransmisión en TVE.
“Pude dejar un poco de lado esa rabia y enfocarlo de otra manera gracias también a trabajar con Jo Kelly, que es una enorme amiga y muchas coas más; y nos dijo lo importante que es crear desde el amor y el cuidado”, expresa. “Yo estaba pensando en esta obra entonces, sin saber por dónde empezar, ni cómo… Y cuando ella me dijo eso me di cuenta de que no tenía que poner el foco en los protocolos y lo que hicieron los políticos, sino en nuestros abuelos y abuelas; en darle visibilidad a ellos”.
Está todo el mundo invitado
Preguntada si han recibido presiones para la presente representación o si temen poder sufrir algún tipo de censura, la directora celebra que, por el momento no, pero adelanta que su intención es llevar la obra a un teatro más grande a finales de año. “No sé si para entonces intentarán prohibirlo. Sabemos que la censura con la cultura está ahí, para qué vamos a engañarnos”, proyecta.
Con todo, deja claro que a la obra puede acudir cualquiera que lo desee, también el equipo de Gobierno de Ayuso e incluso la propia presidenta: “El mismo sábado está invitado todo el mundo, incluso quienes consideren que lo que pasó era irremediable o que está cansada de que se siga hablando de lo que pasó”.
El reparto cuenta con Paulina Gálvez, Sebastián Galvez, Ana Noguera, Saida Santana, y Ana Valdés a la música y los arreglos.
Después de la obra tendrá lugar un coloquio homenaje a las víctimas de residencias del que participarán Ramona Carvajal, Carmen López y Víctor Sampedro; y moderará la propia Hornos. Disfruta de la colaboración de las plataformas Marea de Residencias y 7291: Verdad y Justicia.