Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
La muerte de Maricarmen Abascal ha traspasado las fronteras españolas y ha llegado hasta uno de los rostros más reconocibles de Juego de Tronos. Liam Cunningham, el actor irlandés que interpretó a Ser Davos Seaworth en la exitosa serie de HBO, ha reaccionado al fallecimiento de la mujer de 87 años desahuciada en Madrid con unas palabras contundentes.
Maricarmen, la mujer española desahuciada, ha muerto. Fue asesinada por la codicia"
Una declaración con la que señala a los intereses económicos detrás de un caso que ha sacudido el debate sobre la vivienda en España.
La reacción del intérprete llega después de que este miércoles 7 de octubre se confirmara el fallecimiento de María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. La mujer permanecía ingresada desde el pasado 23 de septiembre, cuando fue desalojada de la vivienda en la que había pasado prácticamente toda su vida. Su imagen abandonando el inmueble en camilla, rodeada de agentes policiales y vecinos que protestaban contra el desahucio, se convirtió en uno de los símbolos de las movilizaciones por el derecho a la vivienda.
Las palabras de Cunningham van más allá de una muestra de condolencia. El actor atribuye lo ocurrido a la codicia, utilizando una expresión de enorme contundencia que conecta con las denuncias de los colectivos de vivienda. Se trata, en cualquier caso, de una valoración del intérprete, no de una conclusión judicial sobre las causas del fallecimiento.
Maricarmen the evicted Spanish woman has died. She was murdered by greed.
— liam cunningham (@liamcunningham1) October 8, 2026
Una vida entera en la misma casa
Maricarmen llevaba viviendo desde 1956 en un piso de la calle Alcalde Sainz de Baranda, en el distrito madrileño de Retiro. Allí creció junto a su familia, desarrolló buena parte de su vida y vio morir a sus padres. Durante siete décadas, aquella vivienda fue mucho más que una dirección postal. Sin embargo, su situación cambió cuando la empresa Urbagestión adquirió el inmueble en 2018 y posteriormente inició un procedimiento para recuperar la vivienda.
El conflicto giraba alrededor de un contrato de renta antigua que había pasado de sus padres a ella mediante sucesivas subrogaciones. La empresa propietaria cuestionó la validez de la última, mientras Maricarmen defendía su derecho a permanecer en el piso. La mujer, que cobraba una pensión de unos 1.300 euros, continuaba abonando el alquiler, pero las condiciones económicas planteadas por la propiedad hacían inviable para ella asumir un nuevo contrato.
Después de varios intentos de desahucio y años de procedimientos judiciales, el lanzamiento terminó ejecutándose el 23 de septiembre. Su deteriorado estado de salud obligó a trasladarla en camilla y desde entonces permaneció hospitalizada. La presión social consiguió finalmente que la propiedad aceptara un acuerdo que le habría permitido regresar a su casa durante ocho años, manteniendo una renta similar a la anterior. Maricarmen, sin embargo, murió antes de poder formalizarlo y volver a cruzar la puerta de su vivienda.
Liam Cunningham acostumbrado a posicionarse
La intervención del actor irlandés no resulta especialmente sorprendente para quienes conocen su trayectoria fuera de las pantallas. Cunningham lleva años utilizando su proyección pública para denunciar injusticias sociales y vulneraciones de derechos humanos. Ha participado en campañas humanitarias y ha mostrado una posición especialmente activa ante la situación de la población palestina en Gaza.
Nacido en Dublín en 1961, el intérprete trabajó como electricista antes de dedicarse profesionalmente a la actuación. Su salto a la fama internacional llegó con Juego de Tronos, donde encarnó a uno de los personajes más apreciados por los seguidores de la serie. Su reconocimiento internacional le ha permitido trasladar sus reivindicaciones a una audiencia que va mucho más allá de Irlanda.
En esta ocasión, Cunningham ha puesto el foco en una historia ocurrida en Madrid, pero reconocible en otros países europeos donde el encarecimiento del alquiler y la presión inmobiliaria han alimentado crecientes movilizaciones sociales.
La muerte de Maricarmen reaviva la protesta por la vivienda
El fallecimiento de Maricarmen ha vuelto a llenar las calles de indignación. Miles de personas se movilizaron este miércoles en Madrid y Barcelona después de conocerse la noticia. En la capital, los manifestantes marcharon desde la Puerta del Sol hacia el Congreso de los Diputados, mientras se escuchaban consignas que responsabilizaban de su muerte al sistema que permitió el desalojo. Las organizaciones sociales también han convocado una huelga general por la vivienda para el próximo 11 de noviembre.
Su caso ya había provocado una crisis política de gran alcance. Las movilizaciones posteriores al desahucio impulsaron al Gobierno a presentar medidas urgentes en materia de vivienda, rechazadas inicialmente por el Congreso, y contribuyeron a intensificar el debate político sobre las dificultades para acceder y permanecer en una vivienda.
La reacción de Liam Cunningham añade una voz internacional a una polémica que continúa creciendo tras la muerte de la mujer. Maricarmen había expresado en numerosas ocasiones su deseo de terminar sus días en la casa donde había vivido desde joven. No pudo cumplirlo. Su última petición a quienes la acompañaron en la lucha fue que siguieran defendiendo sus derechos. Una frase que el Sindicato de Inquilinas ha recuperado tras su fallecimiento y que ahora resuena también fuera de España.




Comentarios
Tu comentario
Solo los socios pueden comentar.