El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en un acto del partido junto a Ángel Acebes. Foto: PP El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en un acto del partido junto a Ángel Acebes. Foto: PP



Mariano Rajoy ha evitado pronunciarse públicamente sobre la imputación de su exsecretario general Ángel Acebes. Ya se sabe que el presidente siempre esgrime eso del “respeto a las decisiones judiciales” que también queda de cara a la galería. En la intimidad es otra cosa, también se sabe que el presidente ha demostrado ser buen amigo de sus amigos, lo demostró con Bárcenas y aquel memorable: “¡Luis, sé fuerte!” y lo ha demostrado también ahora. Según desvela este jueves El Mundo, que cita a fuentes populares, Rajoy llamó personalmente a Acebes para darle ánimo y le trasladó que se trata de una injusticia.

El PP habló a través de un comunicado
Esas mismas fuentes dicen que el exministro del Interior, apartado de la política y dedicado en cuerpo y alma a su despacho de abogados en la capital está “resignado” ante la imputación dictada por el juez Ruz.

Públicamente, Mariano Rajoy ha evitado pronunciarse sobre la decisión del juez y desde Génova un breve comunicado la cúpula del PP afirmaba que no tiene “otra contabilidad que la presentada y auditada por el Tribunal de Cuentas”, esto seguido de una frase que da mucho de sí: “Si hubiera otra contabilidad, desde luego no es del Partido Popular”.

La cosa no pinta bien
Puede que tanto Rajoy como Cospedal sigan confiando en que lo de la caja B del partido se quede en nada, o puede que ya no estén tan convencidos, porque los autos del juez Ruz son demoledores y confirman su existencia; cada vez son más los dirigentes del partido en entredicho, el último, el exalcalde de Toledo José Manuel Molina, que ha sido llamado a declarar por el magistrado por la presunta financiación ilegal de la campaña de la ahora presidenta de Castilla-La Mancha. La cosa pinta fea.