La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, protagonizaba hoy un 'desayuno informativo' muy esperado porque era su primera comparecencia pública tras el fiasco de los juegos olímpicos. El 'desayuno' estaba cerrado en su agenda desde hace semanas, previsto como colofón al éxito de conseguir los juegos para Madrid, pero en vez de eso la alcaldesa tuvo que dar la cara tras su famoso "relaxing cup of café con leche" y dar titulares como que Madrid no optará a una cuarta candidatura.  Pero el acto dio mucho más de sí, tanto que si Esperanza Aguirre ya había agitado el patio exigiendo primarias en el PP, en Madrid solo se conspira sobre los candidatos a la Comunidad y al Ayuntamiento.

Esperanza Aguirre enseña 'la patita'
Después de sorprender a todo el mundo anunciando su retirada de la política, de todos los cargos porque no creía en "bicefalias", se contradijo a sí misma y solo dejó la Presidencia de la Comunidad de Madrid pero incumplió la promesa de dejar la Presidencia del PP madrileño. Parecía que solo estaría al frente del partido un tiempo, lo necesario para  sostener a su sucesor en la Comunidad, Ignacio González, al que nadie quería, ni en Génova ni en Moncloa. Pero en un año han cambiado tanto las cosas que ahora Aguirre no piensa dejar la Presidencia del PP madrileño bajo ningún concepto, se ha enfrentado a González y este a su vez ha aprovechado para congraciarse con Rajoy y con la dirección nacional del PP.

Aguirre es maestra en acaparar los focos mediáticos y no desaprovecha oportunidad. Al terminar la conferencia de la actual alcaldesa, los periodistas se dirigieron a Aguirre para preguntarle si estaba dispuesta a volver a ser candidata a  la alcaldía de Madrid, a la Comunidad de Madrid o a cualquier otra candidatura. Su respuesta fue "la política es mi vida". De lo más inquietante para Rajoy, Ignacio González y mucha gente del PP.

Ana Botella dispuesta a repetir
Tras el fracaso de la candidatura olímpica se empezó a especular que Ana Botella estaba "cansada” y quería dejar la política, la actual alcaldesa ha revuelto el patio y ha sorprendido a todos al afirmar que está dispuesta a repetir como candidata a la alcaldía de la capital de España. Todo un lío para el PP porque en la dirección nacional saben que el desgaste de la mujer de Aznar es más que notable tras la desastrosa gestión de la tragedia del Madrid Arena -con Ana Botella en un spa de lujo en Portugal- y su 'mítico' discurso en inglés  para defender Madrid como sede olímpica.

Y mientras tanto Ignacio González, actual presidente madrileño, prefiere guardar silencio, pasarse al bando de Rajoy e intentar que su gran fracaso político, la privatización de la sanidad madrileña paralizada por los tribunales, no le pase factura.