La sanidad pública en Galicia sigue en pie de guerra contra las intenciones y los hechos consumados de privatización del Gobierno de la Xunta de Galicia. A las 8 de mañana de este martes y hasta la misma hora del día siguiente, los empleados del SERGAS (Servicio Galego de Saúde) de la zona de Vigo llevarán a cabo una huelga general para protestar contra las decisiones adoptadas por la consellería de Sanidade del Ejecutivo que dirige Alberto Núñez Feijóo.

Esta convocatoria la anunciaron hace un par de semanas en una de las concentraciones realizadas en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, recinto recién inaugurado y que se ha convertido en la piedra de toque, tanto para las políticas 'externalizadoras' de la administración autonómica, como para la reacción de los propios trabajadores públicos contra ellas.

Hospital en entredicho
Precisamente es el nuevo complejo sanitario vigués el que ha encendido todas las alarmas. El cierre de los otros dos centros que prestaban servicio en su zona de influencia, la que presenta la mayor lista de espera de toda Galicia, se anunció como el fin de los problemas en esta materia que padece la ciudad. Sin embargo, desde que a finales de julio el Hospital Álvaro Cunqueiro echó a andar no han dejado de sucederse inconvenientes relacionados con la privatización de áreas, lo que a su vez ha tenido una repercusión negativa en la prestación de los servicios estrictamente sanitarios.

Imagen tomada a las 12.30 hs, de las bolsas de ropa de cama en las puertas de las habitaciones. Este servicio es uno de los privatizados.



Ratas, suciedad, mala gestión
La escasez de material contrasta con otras dotaciones que, por mucho que luzcan, poco o nada influyen en la calidad del servicio sanitario que se presta en estas instalaciones.

Desde un mantenimiento deficiente, hasta problemas de salubridad, pasando por escasez de material y personal, urgencias saturadas, sin olvidar aspectos como el coste del único aparcamiento que existe en el recinto.

En relación con esto, fuentes de los trabajadores han contado a ELPLURAL.COM que hace unos días, una madre llegó con su hijo a urgencias y los médicos determinaron su ingreso en observación por una noche. La mujer dejó su vehículo aparcado en el párking del hospital. Por la mañana, con el alta de su hijo ya en la mano, paso a recoger su coche y su sorpresa fue mayúscula cuando se vio obligada a abonar, a pesar de las quejas, más de 50 euros. Es solo un ejemplo del que, por cierto, habían avisado ya los empleados.

Más protestas
Ahora esos trabajadores especulan con la posibilidad de llevar a cabo otras acciones de protesta contra el mencionado párking subterráneo. Están convencidos de que la de mañana es una más, pero no será la última de las acciones que desarrollen puesto que, como en su momento comentó el responsable de Sanidad del sindicato CCOO de Galicia, Ángel Cameselle, este hospital es "una estafa" y su modelo de gestión público-privada un engaño.

Destitución
Vigo vivió hace unos meses una de las manifestaciones más multitudinarias de su historia reciente contra la privatización sanitaria. Decenas de miles de personas le dejaron claro al presidente de la Xunta que estaban en contra de las políticas que la administración autonómica tiene intención de poner en marcha (algunas ya las ha ejecutado) en materia de Sanidad. Núñez Feijóo entonces aseguró que los convocantes eran unos "irresponsables".

Sin embargo, la semana pasada decidió destituir a la entonces responsable regional, Rocío Mosquera. Sobre su cese, el jefe del Ejecutivo gallego dijo estos días que lo hizo al "escuchar" a la ciudadanía.

La plantilla del SERGAS, en Vigo y en el resto de Galicia, espera que Núñez Feijóo vuelva a prestar atención a lo que le dicen los gallegos. Mientras tanto tienen claro que las protestas a favor de la sanidad pública y de calidad se van a repetir por toda la región.