Los alumnos de Castilla-La Mancha conocerán la composición y el alcance de  los “RS-26 Rubezh”,  “ICBM” o “SS 18”, nombres de los principales misiles balísticos del armamento destructivo de Estados Unidos y Rusia, antes que la igualdad entre hombres y mujeres, la violencia de género, la diversidad afectivo-sexual, la homofobia, el racismo o la pobreza y sus causas (valores que formaban parte de la asignatura Educación para la Ciudadanía eliminada por el PP). Y es que la presidenta castellano-manchega, María Dolores Cospedal, ha dado luz verde para que su consejero de Educación, Marcial Marín, firme un acuerdo con el Ministerio de Defensa para incorporar la formación militar a las aulas manchegas, donde han desparecido las becas, las ayudas al comedor escolar, la gratuidad de los libros de texto, se han  masificado las clases (35-40 alumnos) y despedido a 5.000 profesores, pero eso sí, los docentes que todavía quedan disponen, o dispondrán, de presunción de veracidad en sus informes y reconocimiento de autoridad pública, sin porra, pero con poderío, que para eso manda la “general secretaria” Cospedal en La Mancha.

Estrechar vínculos entre el aula y el cuartel...
Cuando los docentes de Castilla-La Mancha pensaban que no se podía hacer peor, llega el citado Marcial Marín, protector del mundo cornúpeta y taurino, y se reúne en Toledo con unos cuantos militares y acuerdan  impartir, a través del Centro Regional de Formación del Profesorado (CRFP), talleres y cursos “que contribuyan a la formación permanente de los docentes, con el fin de que la cultura de la seguridad y la defensa formen parte de la educación de nuestros jóvenes estrechando los vínculos entre la sociedad civil y militar”, declaraciones del citado consejero de Educación. Y como somos conscientes de que tamaña barbaridad es difícil de digerir, ahí va el audio que refuerza lo escrito.



...A las órdenes de generales y coroneles
El acuerdo suscrito entre la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Ministerio de Defensa, todavía por cuantificar, contará con ¿destacados pedagogos y acreditados catedráticos de universidad? como el general de brigada y director del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), Miguel Ángel Ballesteros Martin; el coronel del Ejército de Tierra y  analista principal del IEEE, Ignacio Fuentes Cobo; el teniente coronel del Ejército del Aire y analista principal del IEEE, Francisco Berenguer Hernández; el capitán de Fragata de la Armada, Federico Aznar Fernández-Montesinos, y el teniente coronel del Ejército de Tierra y analista principal del IEEE,  Jesús Diez Alcaide. Y todo para lograr “una Educación para la Paz y la Seguridad”, reza el título del controvertido convenio.

“La paz no se sostiene en una cultura militarista”
Como no podía se de otra forma, los sindicatos han rechazado este convenio por considerarlo antidocente y antidecente. En este sentido, el Sindicato de Enseñanza (STE) ha hecho público un comunicado en el que señala que “de poco valen las bellas declaraciones de principios recogidas en las leyes educativas, si luego mostramos a nuestro alumnado los beneficios del ejército armado”, añade, “los valores pacifistas no se sostienen sobre una cultura militarista”. El sindicato tiene claro que en cualquier ámbito el fomento de esta cultura “que admira o justifica la violencia y la muerte es escandaloso, pero lo es más en el ámbito educativo público, porque las escuelas deberían fomentar conocimientos y valores pacifistas”. De ahí que se pregunte: “¿dónde queda la transversalidad de la educación para la paz?”.

“En las guerras los soldados matan y son matados”
El comunicado del sindicato más beligerante con la política educativa de Cospedal denuncia también que uno de los mayores problemas es la idea que tratan de transmitir los actuales ejércitos de que sólo desarrollan tareas humanitarias. “Pero desde luego, si analizamos más detenidamente, vemos que España ha participado en la última década en varias guerras, donde los soldados españoles matan y son matados como ocurre en todas las guerras”, comentan, para seguidamente recordar que la “institución militar lleva años introduciéndose en el sistema educativo a través de las charlas que ofertan al alumnado de 4º de ESO y 2º de bachillerato para mostrarles el ejército como salida profesional, lo que ha provocado que  muchos docentes se opongan al adoctrinamiento de su alumnado en valores contrarios a los de una sociedad que busca la resolución pacífica de los conflictos”.

“Acuerdo esperpéntico”
Ante estos contundentes argumentos, STE-CLM exige al consejero de Educación que “dé marcha atrás en este acuerdo esperpéntico y anule toda relación del sistema educativo con el Ministerio de Defensa”, ya que para el sindicato “son otros los valores que hemos de trasmitir a nuestros jóvenes como los de solidaridad, humanidad, ayuda al prójimo, convivencia pacífica… en lugar de apoyar a un ejército el cual está sustentado a las grandes empresas de fabricación de armamento”. Finalmente, los representantes del profesorado tienen claro que hay que “educar para la vida y no para la destrucción y la guerra”.