“Dejo la sanidad castellano-manchega salvada y a la gente contenta”. Declaraciones realizadas este miércoles por el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz, al periódico eldigitalcastillalamancha.es. En ese mismo momento, un aluvión de denuncias caían sobre la sanidad de María Dolores Cospedal y su ínclito consejero, y 15 familias se dirigían a la policía y a los tribunales a denunciar lo que consideran graves negligencias médicas:  las intervenciones quirúrgicas a las que fueron sometidos sus hijos, con edades comprendidas entre los 2 y los 7 años, y que con toda probabilidad tendrán que volver a pasar por el quirófano ante tanta chapuza, y eso que las intervenciones consistieron en el caso de los niños en operaciones de fimosis o hidroceles, y en las niñas de hernias umbilicales.



El negocio de la derivación de pacientes
El caso es que 10 niños fueron enviados desde Albacete y Cuenca a Madrid para ser operados el 15 de diciembre, mientras que otros 5 eran intervenidos el 12 de enero. Las operaciones se realizaron en la clínica privada La Milagrosa (curioso nombre para tamaños desaguisados), donde la sanidad de Cospedal deriva a sus pacientes tras hacerlos pasar por la también clínica privada albaceteña del Rosario, donde se desarrolla todo el proceso preoperatorio. “No entendemos cómo nuestros hijos tenían que hacer 400 kilómetros para ser intervenidos de unas dolencias que no requieren de la urgencia esgrimida por los responsables de la sanidad castellano-manchega, a no ser que de esta forma intenten reducir a toda costa las listas de espera o, por el contrario, alguien esté haciendo su agosto particular con estas derivaciones, que como digo  no son necesarias ya que las intervenciones de nuestros hijos podían esperar y realizarse en Albacete y no en condiciones infrahumanas como se desarrollaron en esa clínica de Madrid”, concreta a ELPLURAL.COM una de las madres afectada.

“A mi hijo puede que le extirpen un testículo”
Otra madre, Aurora, también sufrió las consecuencias de esta chapuza nacional; bueno, ella no, su hijo Iker de 5 años de edad. “A mi hijo le tenían que operar de hidrocele, una operación básica, y también de fimosis”, declara a esta redacción, para seguidamente mostrar su indignación porque “una operación tan sencilla no salió bien y a mi hijo le estrangularon el testículo en la ingle y ahora es posible que tengan que extirpárselo, todo dependerá de la vascularización”. Aurora denuncia también el trato recibido, “parecía que se llevaban al niño a una cámara de gas”, e irónicamente dice alegrarse de que a su hijo no lo llegaran a operar de fimosis, intervención que también tenían concertada. “¿Qué hubiera pasado, entonces?”, se pregunta.

Despachados en 40 minutos y con un Dalsy
“Algo está pasando” en la sanidad cuando “son capaces de hacer estas cosas”, decía esta madre, que no lograba entender cómo después de 40 minutos , tiempo que duró la intervención, a un pequeño de 5 años con anestesia total se le envía directamente desde el quirófano a la ambulancia para que recorra 200 kilómetros “con la sola ayuda de un Dalsy”, un antiinflamatorio y antitérmico prescrito contra el dolor. Dolor que un pequeño, según la carta de su padre publicada en facebook, no soportaba en la ambulancia: “a mi hijo de 6 años le operaron de fimosis (…) después de dos horas de retraso y con mi hijo en ayunas lo operaron y tardaron 20 minutos (…), hala, ya está despierto, pues tira para Albacete, orinándose y con su cosa en sangre viva y desgarrándose de dolor (…) en ese momento le juré que alguien pagaría por eso”, recoge en su muro.



Denuncia ante la comisaría de policía
Tanto es así, que en la tarde del miércoles 14 familias de estos pequeños, víctimas de la improvisación y la mala praxis, han ofrecido una rueda de prensa a las puertas de la clínica del Rosario de Albacete, donde tendrán que volver a operar a sus hijos, anunciando la presentación de una denuncia ante la comisaría de policía de la ciudad. En declaraciones a los medios de comunicación, recogidas por Europa Press, una de las madres de estos niños, Teresa Tomás, ha explicado que estos 14 menores tenían distintas patologías como hidroceles, fimosis o hernias umbilicales, y en todos los casos el Sescam les ofreció acudir a esta clínica privada para no esperar más tiempo en listas de espera, pero nadie les advirtió del ignominioso trato recibido.


Movilización a través de Change.org
Denuncias que no solo se quedarán en la mesa de la policía. También la Fiscalía de Menores podría actuar de oficio y diversos juzgados acogerán querellas por parte de los padres, que como en el caso de Teresa Gómez, no ha dudado de echar mano también del portal Change.org para pedir “que los niños sean atendidos en los hospitales públicos de nuestra Comunidad (Castilla-La Mancha)”, ya que en estos “centros privados”, dice, “además del trato inhumano que reciben los niños, se producen negligencias médicas constantemente”. Teresa pide el cese en el mismo portal “del desmantelamiento de hospitales como el Virgen de la Luz de Cuenca, que nos obliga a viajar cientos de kilómetros para ser atendidos, que se garantice una sanidad pública de calidad para todos los castellano manchegos y que no haya más derivaciones a hospitales y clínicas privadas que hacen negocio a costa de la salud de nuestros hijos e hijas”. Menos mal que Echániz “deja contenta a la gente”.