La Comisión Europea cierra filas con Washington y Tel Aviv en la guerra contra Irán. Su presidenta, Ursula von der Leyen, ha defendido que “no debe derramarse ninguna lágrima” por el régimen iraní y ha descartado entrar en el debate sobre si la guerra era “necesaria” o “elegida”, insistiendo en que lo importante es la realidad geopolítica actual. Con estas palabras, pronunciadas este lunes en Bruselas durante la conferencia anual de embajadores de la Unión Europea, la dirigente alemana ha vuelto a dejar patente el posicionamiento del Ejecutivo comunitario en el conflicto abierto tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.

La presidenta de la Comisión ha querido dirigirse directamente al cuerpo diplomático europeo para advertirles de que en los próximos días escucharán opiniones muy distintas sobre el origen del conflicto. A su juicio, sin embargo, ese debate “pierde de vista lo esencial”. “Escucharán diferentes opiniones sobre si el conflicto en Irán es una guerra elegida o una guerra necesaria. Pero creo que este debate en parte pierde el punto central. Europa debe centrarse en la realidad de la situación y ver el mundo tal y como es hoy”, ha afirmado durante su intervención.

En ese contexto, Von der Leyen ha sido especialmente dura con el régimen iraní. “No debe derramarse ninguna lágrima por el régimen iraní, que ha infligido muerte e impuesto represión a su propio pueblo y que ha causado devastación y desestabilización en toda la región a través de sus aliados armados con misiles y drones”, ha asegurado ante los embajadores europeos. La dirigente alemana ha defendido además que muchos ciudadanos iraníes, tanto dentro del país como en la diáspora, han celebrado la desaparición del líder supremo del país, el ayatolá Ali Jamenei.

“Muchos iraníes, dentro del país y en toda Europa y el mundo, han celebrado la desaparición del ayatolá Jamenei. Y también muchas otras personas en toda la región esperan que este momento pueda abrir un camino hacia un Irán libre”, ha sostenido la presidenta de la Comisión. En su opinión, el pueblo iraní “merece libertad, dignidad y el derecho a decidir su propio futuro”, aunque ha reconocido que cualquier proceso político que surja tras la guerra estará marcado por la incertidumbre y la inestabilidad.

Von der Leyen y una afinidad política consolidada con Washington y Tel Aviv

Las palabras de Von der Leyen refuerzan una posición que ha mantenido prácticamente desde el inicio de la escalada en Oriente Próximo. La presidenta de la Comisión Europea ha evitado cuestionar públicamente la ofensiva impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán, mientras que sí ha centrado sus críticas en el régimen de Teherán y en su papel desestabilizador en la región. Un posicionamiento que, según diversos analistas y diplomáticos europeos, refleja también la histórica afinidad política de la dirigente alemana con Washington y con el Gobierno israelí.

Desde su llegada a la presidencia de la Comisión en 2019, Von der Leyen ha mantenido una estrecha relación con Estados Unidos, primero con la Administración de Joe Biden y posteriormente con los sucesivos gobiernos estadounidenses. En distintos discursos ha defendido reiteradamente la importancia de la alianza transatlántica y ha subrayado que la cooperación entre Europa y Washington es “la piedra angular de la estabilidad internacional”. Esa visión ha marcado buena parte de la política exterior comunitaria durante su mandato.

La cercanía con Israel también ha sido una constante. Von der Leyen ha defendido en numerosas ocasiones el derecho del Estado israelí a la seguridad y ha mantenido una relación fluida con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Durante los últimos años, su respaldo a Israel ha generado incluso tensiones dentro de la propia Unión Europea, donde algunos gobiernos y sectores del Parlamento Europeo han reclamado una postura más equilibrada en los conflictos de Oriente Próximo.

La guerra abierta con Irán ha vuelto a poner de manifiesto esas diferencias. Mientras algunos países europeos han reclamado prudencia y han advertido del riesgo de una escalada regional, la presidenta de la Comisión ha optado por un discurso más alineado con las posiciones de Washington y Tel Aviv. Para Von der Leyen, el foco debe situarse en el comportamiento del régimen iraní y en su impacto sobre la seguridad regional.

Aun así, la dirigente alemana sí advirtió de que el conflicto puede provocar consecuencias profundas para la economía y la estabilidad internacional. Según ha explicado, la guerra ya está generando un “efecto dominó” que se deja sentir en sectores clave como la energía, las finanzas, el comercio o el transporte. También ha alertado de que la escalada militar puede provocar nuevos desplazamientos de población y afectar directamente a ciudadanos europeos que se encuentran en la región.

¿El fin del viejo orden internacional?

En su discurso, la presidenta de la Comisión ha aprovechado además para lanzar una reflexión más amplia sobre el papel de la Unión Europea en el escenario internacional. Von der Leyen ha sostenido que el bloque comunitario ya no puede confiar exclusivamente en el sistema internacional basado en reglas que se construyó tras la Segunda Guerra Mundial. “Siempre defenderemos ese sistema basado en normas que ayudamos a construir con nuestros aliados, pero ya no podemos confiar en él como la única manera de defender nuestros intereses”, ha afirmado.

La dirigente alemana ha considerado que el contexto geopolítico actual exige una política exterior europea “más realista y guiada por intereses”. En ese sentido, ha pedido abrir un debate sobre si los mecanismos de toma de decisiones de la Unión Europea —muchos de ellos diseñados en un contexto internacional muy distinto— siguen siendo eficaces para responder a las crisis actuales.

Uno de los puntos que ha puesto sobre la mesa ha sido la regla de la unanimidad en política exterior, que obliga a los 27 Estados miembros a alcanzar acuerdos unánimes para adoptar determinadas decisiones. Según Von der Leyen, este sistema ha demostrado en varias ocasiones sus limitaciones, especialmente en momentos de crisis internacional en los que la rapidez y la capacidad de reacción resultan fundamentales.

La presidenta de la Comisión también se ha referido a la guerra en Ucrania tras la invasión de Rusia. En este sentido, Von der Leyen ha reiterado que Europa seguirá apoyando al Gobierno de Volodimir Zelenski y defendió que el conflicto debe terminar de una forma que garantice una seguridad duradera para Kiev. “Europa siempre estará con Ucrania, pase lo que pase en otros lugares”, ha afirmado.

En ese contexto, ha recordado las dificultades que ha tenido la Unión Europea para aprobar algunos paquetes de ayuda financiera a Ucrania debido a los vetos de determinados gobiernos, como el de Hungría. Para la presidenta de la Comisión, estos episodios evidencian la necesidad de revisar los mecanismos de decisión del bloque comunitario si quiere mantener su credibilidad como actor geopolítico.

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