La Casa Blanca ha publicado los resultados del último examen médico de Donald Trump con un mensaje de tranquilidad, pero también con varias recomendaciones claras: perder peso, mejorar la dieta y aumentar la actividad física. El informe, firmado por el doctor Sean Barbabella, médico oficial de la Presidencia, sostiene que el mandatario se encuentra en un estado de salud “excelente” y plenamente capacitado para ejercer sus funciones como jefe del Estado y comandante en jefe.
La revisión médica se realizó en el Centro Médico Militar Walter Reed, en lo que supone una nueva visita del presidente a estas instalaciones desde su regreso a la Casa Blanca. Trump, que se convirtió en el presidente de mayor edad en tomar posesión del cargo, había adelantado en Truth Social que todo había salido “perfectamente”. La carta médica difundida por la Casa Blanca mantiene esa línea, aunque incorpora matices relevantes sobre su estado físico.
Las recomendaciones del doctor
Según el informe, Trump mide 1,90 metros y pesa 108 kilos. Barbabella asegura que el presidente presenta una función cardíaca, pulmonar, neurológica y física sólida, además de un rendimiento cognitivo y físico “excelente”. Sin embargo, el médico también recoge que durante la revisión se ofrecieron pautas preventivas, entre ellas orientación sobre la dieta, la recomendación de tomar una aspirina en dosis baja, aumentar el ejercicio y continuar bajando de peso.
El documento también apunta a una ligera hinchazón en la parte inferior de las piernas, aunque con mejoría respecto al año anterior. La Casa Blanca ya había explicado anteriormente que esa inflamación estaba relacionada con una insuficiencia venosa crónica, una afección por la que determinadas venas no funcionan correctamente y pueden favorecer la acumulación de sangre en las extremidades inferiores.
La salud de Trump ha vuelto a situarse bajo el foco público por algunos signos visibles durante su segundo mandato. Entre ellos, los hematomas en las manos, que el entorno presidencial ha atribuido a los frecuentes apretones de manos y al uso de aspirina. El propio informe describe esas marcas como benignas y compatibles con ese tratamiento preventivo.
Prueba neurológica normal
Uno de los puntos más destacados del informe es la evaluación cognitiva. Trump volvió a someterse a la Evaluación Cognitiva de Montreal, una prueba breve utilizada para detectar posibles signos de deterioro cognitivo leve o fases iniciales de demencia. Según la carta médica, obtuvo 30 puntos sobre 30.
El examen neurológico también fue descrito como normal. El médico de la Casa Blanca detalló que Trump conserva un estado mental adecuado, nervios craneales intactos, fuerza motora, sensibilidad, reflejos, marcha y equilibrio sin alteraciones. En el apartado cardíaco, el informe añade que un electrocardiograma analizado con inteligencia artificial estimó que su “edad cardíaca” sería aproximadamente 14 años inferior a su edad cronológica.
La Casa Blanca intenta así despejar dudas sobre el estado del presidente en un momento de especial exposición política. El informe concluye que Trump está capacitado para desempeñar todas sus funciones, aunque las propias recomendaciones médicas dejan una fotografía más completa: excelente salud, según su médico, pero con margen para adelgazar, moverse más y controlar factores preventivos en una etapa en la que cada detalle físico del presidente vuelve a tener lectura política.
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.