La evolución del escenario bélico en Oriente Próximo está contra las cuerdas. La incertidumbre marca el paso y el efecto sorpresa sobre cuál será el movimiento hace imprevisible qué puede suceder de un día para otro. Pese a las consecutivas amenazas entre las dos partes, los representantes negociadores han acordado volver a citarse presencialmente en Pakistán, teniendo en cuenta que el primer encuentro en Islamabad no terminó con un cauce de avances por el final del conflicto; de hecho, aumentó el bloqueo sobre el estrecho de Ormuz, el punto en caliente de la guerra y por el que se ha declinado a la actual crisis económica mundial y el tráfico de petróleo en crudo.
La Casa Blanca ha confirmado este viernes el viaje del negociador especial, Steve Witkoff, junto a Jared Kushner, esposo de Ivanka Trump, hacia Pakistán este sábado a primera hora de la mañana, país que está actuando como intermediador oficial entre las partes enfrentadas, según ha informado la portavoz del Gobierno estadounidense, Karoline Leavitt, en declaraciones a Fox News.
La portavoz ha precisado que el presidente Donald Trump se ha mostrado en las últimas horas “flexible” al aumentar la prórroga del alto el fuego, al considerar a su vez que percibe a los iraníes con ganas de “dialogar en persona”, reiterando que el mandatario estadounidense siempre se muestra abierto a “dar una oportunidad a la diplomacia”. A diferencia del primer encuentro en Islamabad, no asistirá el vicepresidente JD Vance, debido a que el presidente del Parlamento iraní, Mohammad-Bagher Ghalibaf, tampoco lo hará.
Al tiempo, las autoridades de Teherán aún no han confirmado la celebración del encuentro en Pakistán, aunque sí estará en el país vecinos su ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, quien se encuentra realizando una gira internacional por la que también aterrizará en Omán y Rusia. Antes del anuncio, el Ministerio de Exteriores paquistaní ha confirmado breves conversaciones telefónicas entre su titular, Mohamad Ishaq Dar, y Araqchi y Lavrov, respectivamente, para rematar los últimos flecos de la gira del ministro iraní.
La tregua no le basta a Netanyahu
En lo que concierne al segundo capítulo candente del conflicto en Oriente Próximo, las delegaciones diplomáticas en Washington de Israel y Líbano acordaron este jueves extender el alto el fuego vigente. No obstante, tan solo unas horas más tarde, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha asegurado tener “libertad de acción” pese a la tregua.
Las hostilidades marcan el paso de las actuaciones bélicas que está acometiendo el Ejército israelí desde inicios de marzo y, pese a que las primeras negociaciones en años que tomaban el Estado hebreo con Beirut apuntaban a un horizonte de su cese, horas después del aparente pacto alcanzado en Estados Unidos, el propio mandatario de Tel Aviv, en conversaciones con su homólogo estadounidense este viernes ha precisado que cuenta con “libertad de acción” sobre Líbano.
Por un lado, ha aplaudido la “fuerte presión” que Washington está ejerciendo sobre Irán, “tanto económica como militarmente”; por otro, se ha congratulado de haber alcanzado “un proceso para lograr una paz histórica” entre su país y Líbano, aunque ha dejado en claro que “Hezbolá está intentando sabotearla”: “Mantenemos plena libertad de acción contra cualquier amenaza, incluidas las emergentes. Atacamos ayer y atacamos hoy”, ha amenazado, presumiendo de estar ejerciendo un cambio en el “panorama” de Oriente Próximo.
Prime Minister Benjamin Netanyahu:
— Prime Minister of Israel (@IsraeliPM) April 24, 2026
"I promised you that we would change the face of the Middle East, and that is exactly what we are doing. First and foremost, in Iran: I have had an excellent conversation with President Trump.
1/4 pic.twitter.com/77DRFIbbcQ
Sobre este contexto, y pese a haber emitido una orden de evacuación a la ciudadanía residente en Deir Amas, el suroeste de Líbano, ha lanzado un inminente ataque que ha dejado a su paso a al menos dos muertos. Las autoridades libanesas han elevado en su último balance sanitario que ya son 2.483 los muertos y 7.707 los heridos durante el conjunto de la ofensiva israelí en más de un mes.
Beirut y Tel Aviv acordaron este jueves extender la frágil tregua, pactada en un primer momento para diez días y que, ahora será, de tres semanas. No obstante, el embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, afirmó poco después que la prórroga “no es del 100%”, aduciendo a “represalias” contra Hezbolá, siguiendo así la línea de actuación mostrada por Netanyahu.
Por su parte, y debido a que las conversaciones diplomáticas entre ambos países no se daban desde hacía 40 años, las autoridades de Beirut reclamaron el cese de los ataques del Estado hebreo, así como la retirada de sus tropas desplegadas al sur del país, la consiguiente liberación de los detenidos y avances en delimitar la frontera.
Desde la Comunidad Internacional, se ha de tener en cuenta que una veintena de expertos en Derechos Humanos de Naciones Unidas alertaron este mes de abril que Israel podría estar llevando a cabo una “limpieza étnica” contra la población de Líbano, un modus operandi ya conocido si se atiende a la devastación contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza en los últimos años. En un comunicado firmado por estos diplomáticos, defendieron que “el desplazamiento forzoso de población civil constituye crímenes de lesa humanidad y de guerra, según el Derecho Internacional”.