Un día después de que la Unión Europea demandara a España aclarar cuáles son las necesidades específicas en las que necesita contar con apoyo para abordar la crisis migratoria de Ceuta, El comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, afirma haber mantenido una "buena conversación telefónica" con Fernando Grande-Marlaska en relación a este asunto. Concretamente, desde Bruselas se pedía al Gobierno español especificar las líneas de trabajo que se iban a impulsar con los fondos de emergencia y el apoyo de Frontex y Europol.

De esta manera, Brunner asegura que ha "mantenido una buena conversación telefónica con el ministro Grande-Marlaska sobre la evolución de la situación en Ceuta", afirmando que ha podido conocer con mayor detalle la respuesta desplegada por España en la zona y de los esfuerzos para reforzar la seguridad "sobre el terreno". Estos "avances importantes" que se dan en la coordinación entre España y Bruselas para abordar la crisis migratoria llegan después de que el portavoz de Interior y Migración europeo, Markus Lammert, señalara que, aunque las peticiones llegadas desde el territorio español se estaban atendiendo como un asunto prioritario, seguían existiendo "algunas preguntas abiertas importantes que deben ser respondidas primero por las autoridades españolas".

Estas cuestiones no fueron detalladas por parte del representante del Gobierno de la UE, si bien por el mensaje trasladado por Brunner parece que esas preguntas están comenzando a ser respondidas y que comienza a darse el "contacto" estrecho que Lammert reclamaba para poder empezar a impulsar el apoyo financiero y operativo adicional de la UE con el que gestionar la crisis migratoria en Ceuta. Frontex ya tiene presencia en el puerto de Ceuta, según recordó el portavoz, aunque ahora se trata de ver "dónde más puede ayudar Frontex" y de qué modo puede tener continuidad esa presencia.

La pasada semana, el Gobierno solicitó apoyo para el "triaje y posterior tramitación de los expedientes" de las personas migrantes aún en situación irregular en Ceuta, pidió efectivos de la Agencia de Asilo para la realización de entrevistas e interpretación y recordó que está pendiente otra petición de fondos.

Las buenas impresiones y la disposición a prestar apoyo llega un día después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, planteara durante su comparecencia en el Congreso que, para abordar la crisis migratoria de Ceuta, las dos ciudades autónomas sean reconocidas como regiones ultraperiféricas de la Unión Europea. La propuesta forma parte de un paquete de medidas con las que el Ejecutivo pretende reforzar la posición de Ceuta y Melilla dentro del marco comunitario y mejorar sus condiciones económicas.

Sánchez defendía que, después de décadas de pertenencia de España a la UE, ha llegado el momento de avanzar hacia una "integración plena" de ambas ciudades. Para ello, el Gobierno ofrecerá a sus respectivos ejecutivos una representación permanente en el Comité de las Regiones y planteará su adhesión a la unión aduanera, junto con la posibilidad de establecer un régimen fiscal favorable.

La principal novedad pasa, no obstante, por solicitar a Bruselas el reconocimiento de Ceuta y Melilla como regiones ultraperiféricas. Actualmente existen nueve territorios con esta consideración como son Canarias, seis regiones francesas —entre ellas Guayana Francesa, Guadalupe y Martinica— y las portuguesas Azores y Madeira.

Este estatus europeo está pensado para territorios alejados del continente que afrontan dificultades específicas por factores como su lejanía, insularidad, reducida superficie o determinadas condiciones geográficas y climáticas. La consideración como región ultraperiférica permite aplicar determinadas excepciones y flexibilidades respecto a las políticas comunitarias.

Entre ellas se encuentran ámbitos como la fiscalidad, las normas aduaneras y comerciales, las ayudas estatales o las políticas agrícola y pesquera. También implica un acceso específico a determinados fondos europeos destinados a compensar las dificultades estructurales de estos territorios.

Uno de los ejemplos más relevantes es el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), que puede financiar actuaciones relacionadas con infraestructuras, transporte, actividad económica o reducción del coste de la vida. En materia agrícola, estas regiones cuentan además con programas específicos vinculados a su situación de lejanía e insularidad.

La propuesta de Sánchez supondría, por tanto, modificar el encaje actual de Ceuta y Melilla en el proyecto comunitario y dotarlas de un régimen de mayor flexibilidad. El Gobierno busca así reforzar su integración europea en un momento marcado por la crisis migratoria y por la creciente preocupación sobre la seguridad y la estabilidad de las dos ciudades autónomas.

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