El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a situarse en el centro de la polémica tras publicar —y eliminar horas después— una imagen generada con inteligencia artificial en la que se representaba como una figura similar a Jesucristo.
La escena mostraba al mandatario vestido con túnica blanca y roja, en actitud de sanación sobre un enfermo postrado, rodeado de figuras simbólicas —una enfermera, un militar o una mujer rezando— y con un fondo cargado de iconografía nacional, como la bandera estadounidense, águilas y cazas militares. La imagen fue compartida en su red Truth Social durante la noche del domingo, pero fue eliminada menos de 24 horas después tras desatar una fuerte oleada de críticas, incluso entre sectores conservadores y religiosos cercanos al propio Trump.
No es la primera vez que Trump utiliza contenidos generados con inteligencia artificial en su comunicación pública. A lo largo de su mandato ha difundido imágenes y vídeos de carácter propagandístico o satírico, en los que se presenta como héroe o caricaturiza a sus adversarios políticos. A veces buscaba proyectar una imagen heroica, como esas escenas en las que imaginaba una Gaza idealizada, repleta de casinos y coronada por una estatua dorada de sí mismo, donde incluso aparecía tomando el sol en la playa junto a Netanyahu.
Otros, en cambio, tienen como objetivo desacreditar a sus adversarios políticos, como aquel vídeo en el que se le veía pilotando un caza y lanzando excrementos sobre una multitud que protestaba contra él bajo el lema “No Kings”. Sin embargo, el uso de símbolos religiosos en esta última publicación ha elevado el tono de la polémica, al tocar un terreno especialmente sensible para parte de su electorado.
Críticas desde todos los frentes
Las reacciones no se hicieron esperar. Dirigentes demócratas calificaron la imagen de ofensiva, mientras que voces del ámbito conservador y religioso hablaron abiertamente de blasfemia. Por ejemplo, el congresista Jim McGovern ha expresado en su cuenta de X - antigua Twitter- que se sentía “asqueado por la foto”. Además, ha añadido: “¿Acaso Trump ahora se cree Jesús? Primero ataca e insulta al Papa León, y ahora se representa como Cristo intentando burlarse de Dios. Es algo escandaloso, ofensivo y profano”.
Las críticas también han surgido desde antiguos aliados. Es el caso de la excongresista republicana Marjorie Taylor Greene, quien fuera cercana al presidente. “Durante la Pascua ortodoxa, el presidente Donald Trump atacó al papa —quien, con razón, se opone a su postura sobre la guerra en Irán— y, acto seguido, publicó esta fotografía suya, como si estuviera suplantando a Jesús”, ha afirmado también en la red social X. El episodio se produce además en un momento de tensión entre Trump y el papa León XIV, a quien el mandatario había criticado previamente por su postura en política internacional.