La fiscal para el Distrito de Columbia (Washington D.C.), Jeanine Pirro, ha informado este viernes la decisión que el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha tomado de cerrar la investigación contra el actual presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell. La institución ha trasladado que no se hará cargo del proceso judicial del investigado por los sobrecostes en la reforma de la sede del banco central.
No obstante, la investigación no se da por concluida, tal y como ha explicado Pirro, ahora será el Inspector General de la Reserva Federal, Michael Horowitz, quien investigue los hechos. Esta situación implica que deja por tanto la responsabilidad en el propio instituto emisor y acaba con la causa del Departamento de Justicia.
"Espero un informe exhaustivo en el menor tiempo posible y confío en que el resultado ayudará a resolver, de una vez por todas, las preguntas que llevaron a esta oficina a emitir citaciones judiciales", ha manifestado la fiscal a través de un mensaje publicado en sus redes sociales.
Cabe destacar que, a pesar de esta decisión, Pirro ha apuntado que la posibilidad de reanudar la investigación penal está presente y ha asegurado que no dudará en hacerlo si "los hechos lo justifican".
Este nuevo contexto en la investigación no solo supone un cambio en esta misma, sino que abre el camino a la confirmación de Kevin Warsh —nominado por el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump— como presidente del banco central, al eliminar el principal argumento del senador republicano Thom Tillis para frenar su candidatura en el Comité Bancario del Senado de Estados Unidos.
"Acabemos con esta investigación para que pueda apoyar tu confirmación", expresó el propio Tillis este pasado martes durante la comparecencia de Warsh ante el Comité. Dicha comisión está compuesta por 13 republicanos y 11 demócratas suponiendo así que el voto de Tillis adquiera un papel clave para seguir adelante con la designación de Warsh.
Hasta este momento, el presidente de Estados Unidos había evitado modificar su postura y reiteraba que la investigación debía seguir adelante, aún cuando ello implicara afrontar el final del mandato de Jerome Powell, el próximo 15 de mayo, sin contar con una alternativa clara para la presidencia de la Reserva Federal.
El vínculo entre Powell y Trump ha sido tenso desde hace años, especialmente por las discrepancias en torno a la orientación de la política monetaria. Mientras el jefe del Ejecutivo reclamaba insistentemente una rebaja de los tipos de interés, Powell se resistía a adaptar las decisiones de la Fed a las exigencias del presidente.
Tras el inicio de la investigación, el jefe de la Fed aseguró que se enmarcaba en "las amenazas y la presión constante" de la Administración Trump.