Un carguero francés, del amador CMA CGM, ha denunciado ser objeto de “disparos de advertencia” en el estrecho de Ormuz, aunque no ha detallado su autoría, después de saltar por los aires la tregua pactada. La propia compañía ha trasladado esta información a través de la cadena de televisión BFMTV y ha podido confirmarse que “la tripulación está a salvo”. La Organización Marítima Internacional (OMI) ha confirmado que el buque de la empresa marsellesa ha sido “dañado”, si bien no se conoce el alcance de los impactos.

Por su parte, el presidente de los Estados Unidos (EEUU) y uno de los responsables del ataque ilegal que ha derivado en la actual situación internacional, Donald Trump, ha asegurado en su red social que, además del francés, otro carguero británico también ha sido víctima de estos disparos de advertencia. La agencia de seguridad marítima británica UKMTO detalló que lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) dispararon contra un petrolero, que no ha sufrido daños importantes y mantiene a su tripulación ilesa.

El ataque se produjo después de que Irán decidiese volver a cerrar el estrecho de Ormuz, que estuvo abierto durante un breve periodo de tiempo, tras denunciar un incumplimiento por parte de Estados Unidos de los términos del alto el fuego, pactado el 8 de abril, al mantener su cierre perimetral de la zona. "La seguridad del estrecho de Ormuz no es gratis", ha trasladado el vicepresidente primero de Irán, Mohamed Reza Aref.

La decisión de Teherán cumple con lo advertido, pues no pretenden levantar su parte del bloqueo si Estados Unidos no hace lo propio. "No se pueden restringir las exportaciones de petróleo de Irán y esperar al mismo tiempo que la seguridad sea gratuita para los demás", ha trasladado el vicepresidente iraní, a la par que ha advertido de que "la elección es clara: o un mercado petrolero libre para todos, o el riesgo de que todos tengan que asumir costes considerables".

Al respecto, Reza Aref ha defendido que la estabilidad de los precios "depende de que se ponga fin de manera garantizada y duradera" a la "presión económica y militar ejercida contra Irán y sus aliados". Por el momento, desde la Casa Blanca no parecen por la labor de cumplir con estos términos, como muestra los ataques sufridos también por cargueros con bandera iraní, denunciados por Teherán hace escasas horas.

“Piratería” estadounidense

Las autoridades de Irán han afeado este domingo la "piratería" de Estados Unidos tras el ataque y captura en el golfo de Omán, por parte de las Fuerzas Militares estadounidenses, de un carguero iraní de gran tonelaje cuando trataba de superar el bloqueo impuesto por Washington a los puertos del país asiático. "Estados Unidos, en su papel de agresor, ha violado el alto el fuego y ha cometido un acto de piratería marítima al disparar contra un buque mercante iraní en aguas del mar de Omán", ha subrayado el portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya.

El mando de combate unificado de las Fuerzas Armadas iraníes, Ebrahim Zolfaqari, ha dado más detalles en sus declaraciones recogidas por la televisión estatal iraní, IRIB, donde ha señalado que el sistema de navegación del buque ha quedado "inutilizado" tras el desembarco de "varios" de los "marines terroristas" de Estados Unidos "en la cubierta" de la referida embarcación, a la cual, según el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, le han provocado "un agujero en la sala de máquinas".

Asimismo, Zolfaqari ha advertido que las Fuerzas Armadas de Irán "responderán y tomarán represalias en breve contra este acto de piratería armada perpetrado por el Ejército de Estados Unidos". El buque atacado ha sido el Touska, que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), dependiente del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, incluye en su lista de buques sancionados.

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