El barco con bandera rusa, con nombre Úrsa Major, que se hundió en 2024 en la costa española, cerca de Murcia, pudo ser blanco de un torpedo o de una mina submarina por portar material para un propulso nuclear que sería utilizado para submarinos de Corea del Norte. La información ha sido destapada por la Cadena CNN, que a su vez cita fuentes de la investigación que desarrollan las autoridades de España desde diciembre de 2024.

Los datos conocidos hasta el momento apuntan a que el buque pudo sufrir el impacto en estribor de un torpedo, aunque algunos expertos contactados por la cadena apuntan a que las explosiones también pudieron ser causada por una mina lapa. No obstante, más allá de la razón detrás de su hundimiento, lo que la CNN considera probado es que todo está relacionado contra una operación militar orientada a que Pionyang no pudiese reforzarse gracias a la colaboración de Moscú.

Sería el capitán del barco, Igor Anisimov, quien, tras el interrogatorio de las autoridades españolas por conocer que eran las cargas calificadas como “tapas de pozo”, “finalmente confesó que se trataba de los componentes de dos reactores nucleares similares a los utilizados por submarinos", según el escrito del Gobierno fechado el pasado 23 de febrero. Según su testimonio, los componentes "no portaban combustible nuclear" y se pensaban descargar en el puerto norcoreano de Rason

¿Qué ocurrió?

El pasado 25 de diciembre de 2024, Rusia denunció que el barco había sido hundido, necesitando la tripulación ser rescatada, por un ataque terrorista. Oboronlogistics, corporación estatal de transporte y logística propiedad del Ministerio de Defensa de Rusia, trasladó que “el 23 de diciembre se llevó a cabo un ataque terrorista selectivo contra el barco”. En aquel momento, se desconocía la posibilidad de que portase material para submarinos nucleares.

El suceso se saldó con dos víctimas mortales y, según la propia empresa, “se halló un orificio de 50 por 50 centímetros en el casco de la embarcación, con el metal dañado orientado hacia el interior" y la cubierta de la "estaba sembrada de metralla". Según testimonios de los supervivientes, en torno a las 13.30 (hora peninsular) se registraron tres explosiones consecutivas en el estribor de la popa, la parte derecha trasera de la embarcación, que provocó que el barco se escorara probablemente por la entrada de agua.

El incidente se produjo cuando la embarcación navegaba entre las costas de España y Argelia. El buque, de quince años de antigüedad, había partido de San Petersburgo dos semanas atrás hacia el puerto de Vladivostok. Catorce tripulantes fueron trasladados al puerto de Cartagena por Salvamento Marítimo para recibir atención médica.

Las fuentes citadas por la CNN cuentan además que, una semana después del hundimiento, el Yantar -un buque de investigación ruso que ha sido acusado de espionaje- permaneció sobre los restos del Ursa Major durante cinco días antes de que se detectaran otras cuatro explosiones que supuestamente habrían buscado eliminar restos del buque hundido en el lecho marino. Además, la cadena apunta que las Fuerzas Armadas estadounidenses enviaron un WC-135, un avión especial para la detección de restos de radiación en el aire.

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