El ministro de Defensa de Irán, Amir Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammed Pakpour, han fallecido este sábado víctimas de los bombardeos israelíes, según han informado a Reuters dos fuentes familiarizadas con los movimientos de Israel y una tercera fuente regional. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha señalado que aunque el país podría haber perdido "algunos comandantes", eso "no es un problema tan grande", en un intento de calmar las aguas y en lo que puede interpretarse como una confirmación tácita de los asesinatos.
Varios medios ya informaron el pasado verano de la supuesta muerte de Nasirzadeh en un bombardeo contra la sede del Ministerio de Defensa en Teherán en junio de 2025, durante unos ataques el pasado verano. En aquel caso fue desmentida. Por otra parte, todavía no existe un balance oficial completo de víctimas civiles en el conjunto del país, pero fuentes estatales han confirmado la muerte de al menos 85 estudiantes en una escuela femenina del sur de Irán tras uno de los bombardeos.
La 'cúpula', ayatolá y presidente, se encuentran bien
Por otro lado, Araqchi, en una entrevista con la cadena estadounidense NBC para denunciar la "guerra impuesta" a la república islámica por Estados Unidos e Israel con sus ataques de esta mañana, ha señalado que hasta donde él tiene conocimiento, tanto el líder supremo Alí Jamenei como el presidente Masud Pezeshkian siguen vivos.
Araqchi ha confirmado la muerte de "dos comandantes" no identificados y restado importancia al impacto estructural de sus fallecimientos. "No es un gran problema", ha dicho, además de justificar la respuesta iraní a las bases militares de EEUU en la región. "Lo que hemos hecho ha sido atacar a los refuerzos militares de Estados Unidos, no a los estadounidenses en su propio país", ha declarado el ministro iraní antes de insistir que "Estados Unidos nos está atacando y no comprendo cómo alguien no puede entender este simple hecho".
"Espero que la gente entienda que no queremos atacar a los estadounidenses", ha insistido el ministro de Exteriores. Para la reapertura de las negociaciones, Araqchi ha puesto como condición que Estados Unidos cese primero sus ataques, pero no ha querido hacer promesas porque "el pueblo iraní está furioso".
Jamenei y el presidente iraní, entre los objetivos israelíes
Los bombardeos del ente sionista han tenido objetivos militares iraníes y también políticos, como el líder supremo iraní, Alí Jameneí, y el presidente de la República Islámica, Masud Pezeshkian. Se desconoce si han sido alcanzados, aunque las palabras de Araqchi determinan que se encuentran bien.
Los ataques han comenzado a primera hora y han consistido en varias oleadas sobre varias ciudades de Irán, especialmente la capital, Teherán, siendo por el momento el más cruento el de la escuela femenina. Como respuesta, las fuerzas iraníes han atacado bases militares estadounidenses en Arabia Saudí, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, y varias oleadas de misiles y drones contra Israel. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que Washington se ocupará de "garantizar que Irán no consiga un arma nuclear". El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha ido un paso más allá y ha reconocido que la ofensiva pretende "eliminar el régimen de los ayatolás", algo sobre lo que también ha pivotado Trump urgiendo al pueblo iraní a que se levante contra él.
Trump agita al pueblo iraní
Por otra parte, el líder estadounidense ha hecho referencia a la carrera nuclear iraní y ha azuzado a las masas iraníes a rebelarse contra el Gobierno. "Irán rechazó toda oportunidad de renunciar a sus ambiciones nucleares. Puede que se pierdan las vidas de valientes héroes estadounidenses y tengamos bajas, algo que suele ocurrir en la guerra, pero lo hacemos, no para ahora; lo hacemos para el futuro y es una noble misión", ha arrancado.
"El poder de su libertad está en sus manos. Cuando hayamos acabado, depongan a su Gobierno. El poder es de ustedes. Probablemente sea su única oportunidad en generaciones. Este es el momento de actuar. No dejen que pase de largo", ha defendido, justificando una nueva intromisión en un país soberano, que sería la segunda en 2026 tras el caso de Venezuela.