El discurso de la extrema derecha es incapaz de sostener las tesis populistas que vertebran su posición. Llamar a acabar con las subvenciones y “paguitas” o a reducir el gasto político, mientras perciben más de seis millones de euros anuales en dinero público y acumulan más asesores que propuestas presentadas en las Cortes Generales, es un claro ejemplo. La colocación de aliados y amiguetes para que vivan de la política, pese a no ser diputados electos, es otro y Kiko Méndez-Monasterio es el predilecto de Vox para esta posición privilegiada.
El asesor del líder de la ultraderecha española cobra al mes casi lo mismo que un español medio en todo el año. La humilde percepción económica por sugerir ideas al oído de Santiago Abascal y guiar la estrategia política de Vox asciende a los 26.700 euros al mes (22.145 euros más IVA), 320.400 euros al año, según el contrato que revela este lunes El Confidencial. Un pago que, además, se realiza a través de una empresa que no cuenta con empleados, a la que los ultras le contratan los servicios de Méndez-Monasterio, y que fue alumbrada en 2018 por Gabriel Ariza.
El asesor se hizo con la sociedad del hijo del fundador de Intereconomía, Tizona Comunicación SL, en 2024, coincidiendo con la firma del contrato que firmó con Vox, y cuya vigencia está establecida, como mínimo, hasta que finalice la presente legislatura. El contrato fue firmado el 1 de junio de 2024, haciendo Javier Cortés, presidente de Vox Sevilla, las labores de representación del partido; en consecuencia, de cumplirse la legislatura con normalidad, Méndez-Monasterio se embolsará casi un millón de euros (987.900 euros con IVA incluido) por la “asesoría” a Abascal y el “apoyo” y “asistencia” en varias labores comunicativas de la formación.
La cuantía percibida podría resultar escasa a Méndez-Monasterio, razón por cual el contrato contempla que, “sin perjuicio de lo anterior, los servicios adicionales que fuesen solicitados por Vox serán objeto de una propuesta independiente que será presentada por Tizona y en la que se incluirán las condiciones económicas y los términos que regulen dichos servicios”. Es decir, que podrían presentarse gastos extraordinarios por el desempeño de tareas que no se incluyan en las 15 responsabilidades que, supuestamente y según el contrato, tiene adjudicadas el asesor.
Vox percibe anualmente 6.154.183,90 euros en subvenciones públicas, el 60% de su presupuesto de 2024, y destina más de 320.000 euros anuales de sus cuentas a pagarle la asesoría a Méndez-Monasterio, con el que Abascal ya coincidía en las tertulias de Intereconomía cuando apenas se había separado del Partido Popular (PP). Poco después, en 2015, ambos lanzaron un libro conjunto que titularon Hay un camino a la derecha. Desde entonces son inseparables, ahora también a nivel mercantil y con cuantiosas retribuciones personales.
La mujer de Abascal, otra de las beneficiadas del entramado
Lidia Bedman, esposa del ultraderechista, también se ha beneficiado del entramado de Vox. La pareja de Abascal llegó a cobrar más de 60.000 euros anuales por sus servicios de “consultoría” a una editorial de un medio de comunicación cercano con Vox. Editorial que, una vez más, aparece vinculada a Intereconomía y a Gabriel Ariza. Labores de “consultoría de redes sociales y marketing” a la Editorial Ivat SL justificaron pagos por un valor de más de 60.000 euros, tal y como informó también El Confidencial.
La editorial ultraconservadora se dedica a la distribución de obras reaccionarias y muchos nombres conocido se han beneficiado de su calor editorial. Juan Manuel de Prada, con Una enmienda a la totalidad o Cartas del sobrino a su diablo; el eurodiputado Jorge Buxadé, con Globalismo o Soberanía; el propio Gabriel Ariza y su libro Conversaciones con Paco Pepe; Cristina Seguí con La mafia feminista; o el filósofo estadounidense Peter Kreeft con ¿Símbolo o sustancia?, son algunos de los ejemplos más evidentes.