Todos los ojos del país siguen con la mirada puesta en Adamuz, el municipio de Córdoba donde este domingo descarrilaron dos trenes y cuyo accidente se ha cobrado por el momento la vida de 41 personas. Con la investigación ya en marcha y los servicios de emergencia y atención sanitaria y psicológica a pleno rendimiento, el punto kilométrico 318,7 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla concentra el grueso de la investigación.

Por una parte, en lo que respecta al Iryo que hacía el trayecto Málaga-Madrid, los trenes 7 y 8, donde anoche apareció la última víctima mortal confirmada, ya han sido inspeccionados ocularmente. "Se ha levantado uno de los coches y ahí es donde se ha descubierto a una persona, por tanto, se han parado las tareas de extracción de los vehículos que faltaban y se ha dado prioridad a sacar a esa persona", ha informado el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. Por lo que respecta al Alvia, que circulaba de Madrid a Huelva, la atención se concentra en los dos primeros vagones del tren de Renfe que recibieron el mayor impacto, cayendo por un terraplén al colisionar con el Iryo, y de donde en la tarde de este martes se han recuperado tres cadáveres que permanecían atrapados. Mientras la Guardia Civil y el Equipo Central de Inspecciones Oculares de Criminalística prosiguen con esta minuciosa recopilación de las pesquisas que ayuden a configurar una reconstrucción del accidente, parte del foco de la investigación recae ahora en el vagón 6 del Iryo, el primero de los tres que descarrilaron.

Al tratarse de una pieza “fundamental” en la investigación, ha sido la propia Guardia Civil la que ha ordenado este martes que se paralice su retirada hasta que no se haya inspeccionado, ya que de este se podría desprender parte de la conclusión de la investigación, así como despejar las dudas sobre si el fallo lo provocó la vía o el tren, o si la rotura de un tramo de la vía fue la causa o la consecuencia del descarrilamiento. Al hilo de ello, el ministro de Transportes ha advertido de la importancia de poder examinar debidamente el sexto vagón del tren que iba con destino a Madrid. “La Guardia Civil ha pedido que se retenga allí y hay que hacer un examen importante de él, y ver qué es lo que ha pasado, porque aquí hay muchas piezas del puzzle que hay que casar”, ha señalado el titular de la cartera de Transportes. "La complejidad mayor estriba en asentar las grúas, que son de 300 toneladas, sobre el terreno. Tenemos muy poco espacio para trabajar, la zona donde está el tren Alvia es muy escarpada, hay que verlo, hay que estar ahí y ver cómo es y hay que trabajar en dos alturas. A un lado de la vía tenemos una especie de camino de tierra que está sobre los trenes y luego tenemos otro espacio a cota de vía en el otro lado y ahí es donde tenemos que asentar las grúas. Incluso ha habido que utilizar maquinaria pesada para habilitar espacio para ponerlas y ahí es donde está el mayor problema. A partir de ahí la extracción en principio no tiene que ser compleja", ha agregado Puente con respecto a la investigación que se está llevando a cabo.

Hipótesis abiertas y sabotaje descartado

En línea con la investigación, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comparecido este martes en rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros para asegurar que “todas las hipótesis están abiertas”, pero para descartar también un posible sabotaje que fuera motivo del descarrilamiento. "Todas las hipótesis con respecto a las posibles causas del suceso del siniestro están abiertas. Será necesario analizar en laboratorio los carriles en el punto de inicio del descarrilamiento, así como inspeccionar en taller la rodadura del Iryo”, ha matizado el ministro del Interior.

Por su parte, referente al posible sabotaje, el titular del ramo ha insistido en que "nunca se ha barajado esta posibilidad". "No me gustaría que llamáramos la atención en aquello que nunca ha habido ningún elemento que pudiera ni siquiera barajarse de inicio", ha señalado. De la misma forma, ha recordado que, pese a haber múltiples hipótesis sobre la mesa, también se ha descartado el fallo humano.

En este mismo orden de cosas, Marlaska ha aprovechado para lanzar un mensaje de esperanza asegurando que se sabrá la causa del accidente, para lo cual los investigadores están recabando datos y seleccionando los elementos “determinantes” para la investigación. No obstante, pese a señalar que se conocerá la conclusión “a la mayor brevedad”, el ministro ha recalcado que “es el tiempo del rigor, no es el momento de la precipitación”.

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