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España

Los últimos días de Maricarmen: víctima de una cruel campaña de acoso y de insulto de la derecha mediática y política

La anciana madrileña que luchó contra un desahucio mediático falleció este miércoles a los 87 años desde el hospital

A. A.
Maricarmen prepara una bolsa con sus cosas, a 23 de septiembre de 2026, en Madrid. EP.

Maricarmen prepara una bolsa con sus cosas, a 23 de septiembre de 2026, en Madrid. EP.

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La mujer que se alzó como el rostro de la lucha contra los fondos buitre y la crisis de la vivienda, Maricarmen Abascal, falleció este miércoles a sus 87 años en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde permaneció ingresada desde que el 23 de septiembre se efectuó su desahucio del piso en el que residió durante siete décadas. El símbolo social que encabezó la anciana madrileña no tuvo una respuesta unánime de apoyo por parte del mundo político y mediático, debido a que la derecha y ultraderecha virtió argumentos sobre su caso que llegaron a sembrar la duda acerca de una situación que, de por sí, era delicada, incluso generando crispación tras su fallecimiento. 

El clamor social que detonó su caso con la movilización del Sindicato de Inquilinas de Madrid y que culminó en la acampada de la Puerta del Sol -así como en otras capitales de provincia- no se vio compartido por este espectro político y mediático, debido a que se vertieron versiones que pusieron en duda el comportamiento de Maricarmen como inquilina o las cantidades de alquiler que pagaba.

Desde la negativa del PP a apoyar los decretos a la cobertura de la derecha mediática

Por un lado, el escenario político en torno al caso de Maricarmen estuvo marcado por los trabajos a contrarreloj del Gobierno central por sacar adelante dos reales decretos ley que dieran respuesta urgente y eficaz a la crisis de vivienda, teniendo en cuenta que en el primero de ellos se concentraba la esencia de las demandas del Sindicato de Inquilinas. 

En este sentido, como cabía de esperar, cuando llegó la hora de la votación en el Congreso de los Diputados, la suma del Partido Popular, Vox y Junts terminó por tumbar las iniciativas, dejando sin efecto ni respuesta las labores del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Y es que los argumentos empleados por los de Alberto Núñez Feijóo pasaron por defender que la mujer desahuciada tuvo “alternativa habitacional” que no aceptó en su momento. 

Fue en palabras del responsable económico de Génova, Juan Bravo, quien esgrimió que el desahucio no se habría producido porque “el Ayuntamiento y la Comunidad”, administraciones de José Luis Martínez-Almeida e Isabel Díaz Ayuso, respectivamente, “dieron una alternativa habitacional”. En el caso de esta última, se le ofreció una residencia pública a kilómetros de su casa, en Alcalá de Henares; mientras, Cibeles, le ofreció una dependencia municipal de los servicios de emergencia. Maricarmen rechazó ambas ofertas por preferir luchando por la que fue su vivienda durante siete décadas. 

Desde el plano madrileño, Ayuso restó importancia al desahucio de Maricarmen preguntándose “a partir de qué edad” está permitido no pagar al propietario: “Que me avisen a partir de qué edad dejo de pagar y, a lo mejor, en la próxima manifestación de inquilinas me sumo”, expresó entonces, tachando de “sectarias y profundamente ideológicas” las medidas que quiso impulsar el Gobierno central.

Por su parte, desde Vox rechazaron las medidas del Gobierno al considerar que “si prohibes desahuciar a vulnerables, nadie va a alquilar a vulnerables”, defendió el diputado Carlos Hernández de Quero. Yendo un paso más allá, la cuenta oficial del partido publicó que “si en vez de Maricarmen fuera Morocarmen, tendría casa”, vinculando el problema de la vivienda con la inmigración. 

No obstante, este señalamiento no ha venido únicamente de la derecha política, sino también de la mediática. Programas como Horizonte, presentado por Iker Jiménez y Carmen Porter, han recurrido en las últimas semanas a la persecución y a la burla de Maricarmen, para restar peso al drama de los desahucios. Hace escasos días, el programa contó con uno de los propietarios de Urbagestiónen plató. Pese a que su figura estuvo pixelada a lo largo de la entrevista, Jordi Évole sintonizó la emisión y no dio crédito, tal y como expresó en sus redes sociales con un atronador zasca que terminó rematando Manu Sánchez.

"A ver si lo he entendido bien. El señor desenfocado no es un fantasma. Es uno de los propietarios de Urbagestión", arrancaba Évole. Entonces, cargaba contra el tono y contenido de la entrevista: "Y me estoy enterando que Maricarmen es la auténtica responsable de esta situación. Por fin un programa dándole voz a las auténticas víctimas del problema de la vivienda. Los que desahucian. No los desahuciados. A ver si nos enteramos ya de la verdad. Gracias por abrirle los ojos a España". Unas palabras a las que se sumaba Manu Sánchez, presentador de El perro andaluz: "La famosa 'Sale Borrosa', la lucha valiente de los que no dan ni la cara. Pobrecito el desahuciador recogecable, ¿lo estarán utilizando pero él no se entera de nada como decían de Mari Carmen?".

Apenas un día antes de aquel programa, después de conectar también con Ricardo Alonso, propietario de Urbagestión, una de sus colaboradoras, Beatriz Talegón, se refería al decreto de vivienda que el Gobierno negocia: "¿El decreto se llamará Maricarmen o ya no?". Entonces, aunque fuera de plano, los espectadores escuchaban a Porter hacer el siguiente chascarrillo: "Hasta luego, Maricarmen".

Desde la prensa escrita, The Objective publicó un contenido bajo el título 'La farsa de Maricarmen', que presentaba a la anciana como beneficiaria durante décadas de un alquiler excepcionalmente bajo y acusaba a la izquierda de convertirla en una “mártir”. En OKDIARIO, distintos artículos de opinión hablaron directamente de una instrumentalización del desahucio: un editorial acusó al Gobierno y a sus “terminales mediáticas” de manipular el caso, mientras otra columna describió las protestas posteriores como el intento de fabricar un nuevo 15M. El medio centró además parte de su cobertura en los propietarios de Urbagestión y en el Sindicato de Inquilinas, cuestionando tanto el relato sobre el fondo propietario como a algunos de los dirigentes de la organización.

Tras conocerse su fallecimiento, voces reconocidas de la ultraderecha culparon a la izquierda política del fallecimiento de Maricarmen. Fue el caso del director de EDA TV, Javier Negre: "A Maricarmen la ha matado la izquierda a base de estrés entrevistas y presión. La señora tenía que estar en una residencia o apartada de un foco mediático que no le tocaba a una mujer de 87 años al que la izquierda la expuso para exprimirla. No la dejaron descansar en vida ni la van a dejar descansar en paz utilizándola en la campaña electoral. Son todos unos sinvergüenzas", lanzó en la antigua Twitter. 

A quien le siguió el pseudoperiodista Vito Quiles, quien siguió en la misma línea tachando de "enfermos" a la izquierda por haberla "asesinado ellos y culpar a la derecha para evitar perder el poder el 29N. Contra los zurdos de mierda no puede haber piedad. Hay que aniquilarles o acabarán con todo", defendió. 

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