La coordinadora general de Movimiento Sumar, Lara Hernández, ha defendido este sábado la estrategia de presión ejercida por su formación al PSOE para sacar adelante el plan anticrisis, que incluye medidas en materia de vivienda y control de márgenes empresariales. Según ha advertido, la ausencia de Sumar en el Ejecutivo se traduciría en “giros a la derecha”, “políticas a favor de los caseros”, “rebajas fiscales” y “regalos a Repsol”.

Durante su intervención en la reunión del Grupo Coordinador - máximo órgano de dirección del partido - Hernández ha puesto en valor la actuación de los cinco ministros de Sumar, quienes este viernes se plantaron ante el socio mayoritario del Gobierno y forzaron el retraso del Consejo de Ministros extraordinario. Esta maniobra derivó en una negociación de última hora que culminó con la aprobación de dos decretos, entre ellos la prórroga de los contratos de alquiler.

Ayer fue un día importante. Fue el día en que Sumar, a través de sus cinco ministerios, le dijo al PSOE: ‘Así no’”, ha afirmado Hernández, criticando que el decreto inicial incluía rebajas fiscales orientadas a “hacer guiños a la derecha” y carecía de “coalición y progreso”. “Le faltaba Sumar”, ha remachado.

La dirigente ha insistido en que la presencia de su espacio político en el Gobierno garantiza políticas de izquierda. En este sentido, ha agradecido la labor de los ministros Mónica García, Sira Rego, Pablo Bustinduy, Ernest Urtasun y Yolanda Díaz, subrayando que su actuación demuestra que “merece la pena” estar en el Ejecutivo para “pelear cada batalla con honestidad y responsabilidad”.

Asimismo, ha destacado la “firmeza” mostrada al negarse a entrar en el Consejo de Ministros con el decreto en su forma inicial. Hay que tener un compromiso muy firme con nuestro país para decir: No, con este decreto encima de la mesa no entramos al Consejo de Ministros. Hay que tener muy claro del lado de quién se está y por eso, porque lo tenemos muy claro, ayer conquistamos dos decretos llenos de medidas sociales para los trabajadores", ha declarado.

Hernández también ha reconocido el papel de los sindicatos de inquilinos y del movimiento por el derecho a la vivienda, asegurando que sin su “esfuerzo y pelea constante” no habría sido posible lograr este acuerdo. De cara al futuro, ha señalado que el principal reto será lograr la convalidación del decreto de vivienda —que beneficiaría a más de 1,5 millones de personas—, pese a las reticencias iniciales de Junts y PNV. “Ahora toca convertirlo en permanente y no permitir que los fondos buitre hagan negocio con nuestras vidas”, ha concluido.

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