Pedro Sánchez ha aprovechado su balance del curso político para confrontar de la forma más directa hasta la fecha el lawfare que, a su juicio, sufre tanto él como su entorno. El presidente del Gobierno ha elevado el tono al defender que las causas judiciales que afectan a su esposa, Begoña Gómez, y a su hermano, David Sánchez, responden a una estrategia política impulsada por las acusaciones populares, con el respaldo de PP y Vox. "Yo creo que eso no es una opinión, es un hecho", ha sentenciado, en una de las afirmaciones más contundentes que ha pronunciado hasta ahora sobre esta cuestión.
Sánchez ha sustentado esa tesis en la evolución de ambos procedimientos judiciales. "Es curioso porque ni en el caso de David Sánchez ni en el de Begoña Gómez la Fiscalía ha pedido el sobreseimiento. En el caso de Begoña un supuesto delito de malversación no ha sido ni requerida la Abogacía del Estado. ¿Entonces qué es lo que nos queda?".
El líder del Ejecutivo respondía a esta pregunta señalanado a las acusaciones populares y, de nuevo, planteaba otro interrogante: "¿No están impulsando una causa política? Yo creo que eso no es una opinión, es un hecho. Gustará más o menos, pero es así. Es evidente que hay una intencionalidad por parte de estas acusaciones populares y también de partidos políticos, como Vox y PP, que se presentan como acusaciones populares y que las únicas propuestas que hacen es elevar penas de cárcel. Es el tipo de oposición que tenemos". "Desde luego yo no me sumo a ello", ha zanjado, tajante.
Con estas palabras, el jefe del Ejecutivo ha convertido el lawfare en uno de los ejes de su comparecencia ante los medios, defendiendo abiertamente que las investigaciones abiertas contra miembros de su familia tienen un componente político y no únicamente jurídico. Sánchez ha cerrado filas con su hermano y con su esposa. Lo ha hecho apenas unos días después de que David Sánchez haya sido condenado en primera instancia por el caso relacionado con su plaza en la Diputación de Badajoz, una resolución que ya ha anunciado que recurrirá. Al mismo tiempo, la causa contra Begoña Gómez continúa avanzando: será finalmente un jurado popular quien la juzgue por los delitos que siguen bajo investigación, mientras el juez Juan Carlos Peinado mantiene abiertas distintas líneas de instrucción que han situado el procedimiento en el centro del debate político durante los últimos meses.
Lejos de marcar distancias, el presidente ha reivindicado la trayectoria profesional de ambos y ha defendido su derecho a combatir judicialmente las resoluciones que consideran injustas. "Fíjese, ya la pregunta que usted hace sobre mi familia, porque evidentemente Begoña Gómez es mi mujer y David Sánchez es mi hermano, pero son Begoña Gómez y David Sánchez".
En el caso de su hermano, Sánchez ha recordado su formación y trayectoria profesional para defender que se trata de una persona con una carrera independiente. "No es mi hermano solo, es fundamentalmente David Sánchez", ha afirmado, antes de reivindicar su derecho a recurrir una sentencia que considera injusta. "En un sistema garantista como el nuestro tiene todo el derecho a recurrir esta sentencia que considera injusta y esperemos que otras instancias evidentemente le den la razón como yo le defiendo también", ha añadido.
Respecto a Begoña Gómez, el presidente ha insistido en que su actividad profesional comenzó mucho antes de que él llegara a La Moncloa. Ha recordado que ambos se conocieron cuando tenían 30 años y que ella llevaba más de una década trabajando en su empresa antes de abandonar esa actividad en 2018, cuando Sánchez accedió a la Presidencia del Gobierno.
Según ha explicado, su esposa tomó esa decisión "para evitar cualquier conflicto de interés y para evitar cualquier tipo de problema que pudiera surgir, aunque fuera artificial e intencionado". Sánchez ha defendido que Begoña Gómez "era una profesional antes de que yo la conociera" y ha reivindicado su trabajo previo en la Universidad Complutense y en distintos programas de formación.
El presidente ha ido un paso más allá al denunciar que el objetivo de estas acusaciones es deshumanizar a su entorno familiar. "No es mi mujer, es Begoña Gómez", ha insistido, señalando que "con ese tipo de estrategias lo que se hace es deshumanizar a personas que tienen un pasado de integridad, de profesionalidad".
Asimismo, el líder del Ejecutivo también ha defendido a José Luis Rodríguez Zapatero, quien rompió su silencio hace unos días desde TVE tras ser imputado en el marco del caso Plus Ultra. Sánchez ha vuelto a asegurar que el expresidente del Gobierno dará las explicaciones oportunas en sede judicial y ha protegido la actuación del Gobierno en el rescate de la aerolínea, sosteniendo que el expediente ha sido revisado "por activa, por pasiva y por perifrástica". "Desde el Gobierno de España decimos lo que hemos dicho siempre, una legalidad absolutamente intachable de ese expediente", ha defendido.
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