Mariano Rajoy ha vuelto a protagonizar un mitin de fin de campaña en la plaza de toros de Valencia y allí ha lanzado a Rita Barberá piropos parecidos a los que en otro tiempo dedicó a Francisco Camps arropados entonces por cuadros del partido como Carlos Fabra (hoy en la cárcel) o Alfonso Rus (investigado en el caso Imelsa) o la imputada Sonia Castedo. “Eres la mejor”, gritó el presidente a la alcaldesa, el mismo día en el que la Fiscalía abrió una investigación por los sobrecostes, presuntos amaños de contratos y posible financiación irregular en el Ayuntamiento de Valencia.

"La insultan"
Rajoy, como ha hecho en tantos casos de dirigentes del PP implicados en casos de corrupción, incluido su extesorero Luis Bárcenas, lejos de exigirles responsabilidades políticas, ha apoyado a Rita Barberá expresando su confianza en que será reelegida, a pesar, según ha dicho de que “la insultan”. El presidente ha ignorado las múltiples manifestaciones de rechazo de ciudadanos en las calles durante los paseos electorales de la alcaldesa por diferentes puntos de la ciudad. Quienes la insultan son los valencianos, hartos de la corrupción.

Las grabaciones del caso Imelsa, sobre el cobro de comisiones en la Diputación de Valencia y el Ayuntamiento ha implicado, también, a  la alcaldesa en los contratos adjudicados a su sobrino o en dudosas adjudicaciones como la reforma de las Torres de Quart. La gestión de Rita Barberá, que increíblemente salió ilesa de la Gürtel, el caso Emarsa  o el caso Nóos, vuelve a estar en cuestión en otro escándalo que afecta directamente a quien ha sido una de sus principales colaboradoras en el Consistorio durante décadas, María José Alcón, a la que mantuvo como asesora hasta el último momento a pesar de su clara implicación.

Omite la corrupción
El presidente del Gobierno en su intervención ha pedido a sus dirigentes ira “hasta el último rincón” a reclamar el voto para lograr mayorías y aunque ha insistido en que ganarán el domingo, eso "no basta" porque tienen que hacerlo "con toda la fuerza".

Rajoy no se ha referido a la corrupción en ningún momento de su discurso, aunque los ecos de las grabaciones de la trama de corrupción que afecta a la Diputación de Valencia y al Ayuntamiento que dirige Barberá han planeado sobre la plaza de toros, con la llamativa ausencia de Alfonso Rus.

Sus modelos políticos
El final que espera a Rita Barberá está por verse; por ahora todos aquellos a los que Rajoy exhibió como sus modelos están en la cárcel o fuera de la política, como Jaume Matas, de quien dijo el presidente que quería “para España lo mismo” que éste había hecho en Baleares. De Carlos Fabra dijo que era “un ciudadano y un político ejemplar”. Y a Francisco Camps nunca le retiró su confianza y siempre le seguirá su ya célebre frase: “Paco, estamos contigo, como siempre, y la historia será una historia feliz y yo siempre estaré detrás de ti, o delante o al lado. Me da igual”.