España sufría una de sus peores tragedias ferroviarias de los últimos tiempos este domingo después de que el descarrilamiento de dos trenes en Adamuz (Córdoba) provocara al menos 39 fallecidos y 120 heridos -cinco de ellos en estado muy grave y 24 en estado muy grave-. El ministro de Transportes, Óscar Puente, se desplazaba a las instalaciones de Adif en la estación de Atocha de Madrid para informar sobre las circunstancias del suceso. Desde allí comunicaba los primeros datos conocidos: el accidente se produjo en una recta, la vía estaba renovada y el tren era moderno.

"Es raro, muy raro, es muy difícil en este momento de explicar”, declaraba el titular de la cartera de Transportes, que comunicaba que todos los expertos en materia ferroviaria con los que había hablado "están tremendamente extrañados". Ante la incertidumbre de los primeros instantes, Puente se mostró prudente y no quiso apuntar ninguna causa, insistiendo en que si lo hiciera se trataría de especulaciones.

No obstante, sí que trasladó que la vía donde tuvo lugar el accidente se renovó esta misma primavera -era una vía "totalmente renovada" en la que se invirtieron 700 millones-:  “En concreto, en ese tramo concluyeron los trabajos de sustitución de cambios, de desvíos, en el mes de mayo de este año. Por tanto, el accidente es tremendamente extraño, es en una recta [...]. Esperemos que la investigación, pues nos ayude a esclarecer qué es lo que ha sucedido”, afirmaba Puente.

Asimismo, uno trenes, el Iryo, "era prácticamente nuevo" y "no llega a cuatro años". "En este momento no podemos ni especular sobre si ha sido el material rodante o ha sido la vía. No lo sabemos”, declaraba el ministro, quien transmitió la "curiosidad total" de los técnicos con respecto a lo que pudo pasar al considerarlo "verdaderamente extraño". Tras apuntar estas primeras informaciones, Puente anunciaba que una comisión independiente se encargará de investigar lo ocurrido para poder esclarecer el accidente. 

Un tren Iryo, con 300 pasajeros, se salía del carril y chocaba con un Alvia que viajaba en sentido contrario, dirección Huelva y con 184 personas en su interior. Varios coches de este segundo convoy se precipitaban entonces por un talud de cuatro metros cuyo acceso es “complejísimo”, según el consejero andaluz de Presidencia.

En su declaración desde las instalaciones de Adif, Puente informó de que "la peor parte" del accidente la ha sufrido el Alvia. En concreto, "las dos primeras unidades del tren": "En esas dos primeras unidades viajaban 37 personas en la primera y 16 en la segunda, por lo tanto, hay 53 personas afectadas, fundamentalmente de las 200 que iban en el tren”. Estas dos unidades son las que se precipitaron por el terraplén y las que, por el momento, los bomberos y protección civil concentran sus mayores esfuerzos. 

A fecha de publicación de este artículo, el último balance de cifras aportado por el 112 de Andalucía deja constancia de más de cerca de 40 personas fallecidas, aunque no se descarta que este número siga creciendo, y de decenas de personas que han sido trasladadas al Hospital Reina Sofía y al Hospital de Andújar. "El operativo sigue trabajando intensamente sobre el terreno", indican desde el 112.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha cancelado su agenda de este lunes para poder estar presente en el operativo de seguimiento, expresaba sus "más sinceras condolencias a las familias y seres queridos de las víctimas" tras conocerse lo ocurrido: "Ninguna palabra puede aliviar un sufrimiento tan grande, pero quiero que sepan que todo el país las acompaña en este momento tan duro", expresaba a través de redes sociales. "Hoy es una noche de profundo dolor para nuestro país por el trágico accidente ferroviario en Adamuz", concluía el líder del Ejecutivo.

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