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El primer informe sobre el accidente de Urda, tal como ha publicado la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (AITAT), estima que la colisión entre el AVE y el Iryo que viajaba en la línea de Alta Velocidad entre Madrid-Sevilla se produjo a una velocidad de “entre 160 y 200 km/h”. No obstante, el dato concreto está pendiente de revisar el “registrador jurídico embarcado” en el convoy, algo así como su caja negra.
La información la ha dado a conocer este jueves a última hora la AITAT, la que ha recabado en este primer informe la información recabada en las primeras 24 horas de investigación.
Según el documento, colgado en la noche de este jueves, la colisión se produjo a las 8:53 horas en la vía 2 de línea de alta velocidad de la ruta Madrid-Sevilla, entre el Iryo, formado por ocho vehículos y llevando a bordo 147 viajeros y 5 tripulantes que estaba parado a la entrada de la estación de Urda, y el AVE, de ocho coches y con 379 viajeros y 7 tripulantes a bordo. El siniestro se localizó en la provincia de Toledo, entre las localidades de Urda y Los Yébenes, epicentro de la tragedia que ha dejado, con cifras provisionales, 69 fallecidos.
Según consta en el documento, el coche número 8 del AVE quedó “empotrado” en el coche 1 del Iryo de tal forma que ambos quedaron “volcados y girados al pie del terraplén de la vía”. Estos dos son los vagones más afectados por el accidente y en los que mayor número de víctimas mortales se habrían producido.
A ellos hay que añadir el coche número 3 del tren de Renfe, que fue “atravesado por un fragmento de carril de vía deformado a consecuencia del choque”. Respecto al Iryo, descarrilaron todos sus coches salvo los dos primeros y cayeron por el terraplén los números 1, 2 y 3.
Tal y como reza en la web oficial del Ministerio de Transportes, a través de la investigación en curso sobre el siniestro ferroviario, se da constancia de que "un equipo investigador de la AITAT se encuentra desplazado en el lugar del accidente desde la misma mañana en la que se produce el suceso", una información que precisan que "no es definitiva y podría ser objeto de actualizaciones".
La autoridad de investigación recalca que es pronto para determinar qué pasó exactamente en la colisión de Urda. “La AITAT está, en este momento, en fase de recogida de información in situ y recopilación de documentación y datos de los distintos registros”. “En las siguientes fases de la investigación se realizarán otras actuaciones según sea necesario (como pueden ser entrevistas, inspecciones sobre otras instalaciones o material rodante, revisión del mantenimiento de las instalaciones, etc)”, indica.
En el mismo sentido, sostienen que “por el momento, al estar en una fase inicial, todas las hipótesis con respecto a las posibles causas y factores que pudieron influir en el suceso están abiertas y no se pueden aventurar explicaciones más allá de los datos constatados. Las conclusiones de la investigación serán reflejadas, a su debido tiempo, en el informe final”.
Los audios con el centro de control
Esta información se conoce después de que este miércoles, horas después del trágico accidente ferroviario, se conocieran también los audios entre el control de control de Adif en Atocha y los respectivos maquinistas del AVE de Renfe y del Iryo.
De estos audios se ha sabido que a las 8:31 horas del miércoles el maquinista de Renfe llamó a la central de Atocha para informar de un fallo en el sistema de seguridad LZB. Ante esto, desde el centro de control le explican que es consecuencia de la caída en la central de Urda y eso es lo que derivó que el tren se parara.
Sin embargo, finalmente el operario le pide al maquinista que desconecte y vuelva a conectar el sistema, hasta que le autoriza la reanudación de la marcha con "marcha normal" a las 8:36 horas. "Maquinista de tren 2080, desconecte y vuelva a conectar el LZB y reanude marcha al amparo del BSL con marcha norma", fue literalmente la indicación, según consta en las grabaciones.
Paralelo a ello, a las 8:41 horas la maquinista del Iryo accidentado llama también para informar que su tren se encuentra detenido, y desde el centro de control de Atocha le ordenan que vuelva a conectar el sistema y que reanude la marcha.
Pese a esta orden, la maquinista del Iryo llama una segunda vez a las 8:48 horas para advertir de que no consigue arrancar el tren y el centro de control da por recibido el mensaje y le contesta que, si tiene problemas, vuelva a llamar. Tras todo ello, a las 8:53 horas se produce el trágico accidente.




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