El accidente ferroviario producido este domingo en Adamuz (Córdoba) ha dejado 39 fallecidos y cientos de heridos, a la espera de que se continúen actualizando las cifras. Las dudas, el nerviosismo y la tensión han aparecido poco después de la colisión y desde las administraciones e instituciones públicas hacen un llamado de calma, pidiendo que se eviten las especulaciones y los análisis precipitados que puedan difundir información incorrecta o incompleta. No obstante, a estas alturas ya existen datos contrastados y empiezan a llegar las primeras explicaciones.
Hasta el momento se conoce, gracias a los datos revelados por Renfe, que el tren de Iryo 6189, que cubría el tramo Málaga-Atocha, descarriló a las 19:45 horas con 317 pasajeros a bordo. Varios vagones invadieron la vía contigua y propiciaron una colisión con el Alvia 2384, que cubría el trayecto Madrid-Huelva, y transportaba en torno a 100 pasajeros. Los primeros vagones se han llevado la peor parte, saliendo disparados y rodando por un terraplén de cuatro metros, tal y como ha detallado el consejero de Emergencias de la Junta de Andalucia, Antonio Sanz.
El tren Alvia viajaba en torno a los 200 kilómetros por hora, velocidad habitual en ese tramo, y el estado de los vagones más afectados está dificultando las labores de rescate. A estas horas, se lamentan 39 víctimas mortales y 170 heridos, 30 de ellos en estado grave. Las causas del accidente aún se desconocen y los supervivientes relatan haber notado vibraciones en el tren de Iryo, que posteriormente ha descarrilado.
El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha ofrecido más detalles esta mañana, en una entrevista concedida a RNE. "Por exceso de velocidad no ha podido ser. Iban a una velocidad inferior a la asignada al tramo. El propio sistema de protección de la vía impide superar esa velocidad. Es muy pronto todavía y hay que evitar especular. No va a haber una respuesta inmediata", ha expuesto.
Investigación sobre el "extraño" accidente
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, compareció entrada la noche del domingo, aunque no puedo dar muchos más detalles. "Es verdaderamente extraño. Realmente todos los expertos en materia ferroviaria que han estado aquí y que están en este centro y los que hemos podido consultar están tremendamente extrañados del accidente porque como les digo es muy raro", explicó desde el centro de operaciones de Adif, al que se desplazó nada más conocerse el accidente.
El ministro detalló que la vía fue renovada en mayo tras una inversión de 700 millones de euros, el lugar del siniestro era una recta y el tren Iryo que ha descarrillado es "relativamente nuevo", pues no alcanza los cuatro años. Una serie de características que hacen más complicado de explicar qué ha podido suceder. El titular de la cartera de Transportes, que esta mañana estará en Adamuz, anunció que será una comisión independiente la que investigará e intentará esclarece lo sucedido.
“En concreto, en ese tramo concluyeron los trabajos de sustitución de cambios, de desvíos, en el mes de mayo de este año. Por tanto, el accidente es tremendamente extraño, es en una recta”, detalló Puente. “La peor parte se la han llevado las dos primeras unidades del tren (Alvia)", lamentó. No obstante, ha pedido “esperar” a que se desarrolle la investigación, que se alargará todo el tiempo que sea necesario, para “esclarecer qué es lo que ha sucedido”.
La circulación ferroviaria entre la Comunidad de Madrid y Andalucía está suspendida “hasta nuevo aviso”, según Renfe, que informa de que están disponibles “cambios y anulaciones gratuitas para todos los trenes afectados”. Adif ha habilitado un teléfono (900 101 020) -Iryo ha hecho lo propio (900 001 402)- para atender a los familiares de la víctimas y existen puntos de atención psicológica en de Madrid, Huelva y Córdoba.