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El Partido Popular elige ahora como caballo de batalla para las elecciones los episodios de violencia callejera que se han vivido en los últimos días en varias ciudades de España. Las manifestaciones en Barcelona, Bilbao o A Coruña terminaron con disturbios, en los que miles de jóvenes quemaron contenedores y vehículos y saquearon tiendas; con cientos de detenidos. Feijóo propone aplicar el mismo manual que la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, en los casos en los que los arrestados son menores de edad.
Feijóo, además de culpar al Gobierno de estar detrás de los altercados, según él, de grupos de extrema izquierda; quiere aplicar la mano dura de la ultraderechista italiana. Según publica El Mundo, el PP va a incluir en su programa electoral para las elecciones del 29 de noviembre intensificar las sanciones para estos actos, que en el caso de Bilbao vinculan con una suerte de ‘nueva kale borroka’ proetarra.
La mayoría de los detenidos son menores
La precampaña lleva marcada por la movilización social desde que Pedro Sánchez convocó las elecciones, el 5 de octubre, pero ahora el PP quiere capitalizar la violencia con la que unos pocos terminan las manifestaciones de las últimas semanas. Ocurrió en Barcelona, donde el caos se apoderó de las calles el pasado sábado con saqueos y quema de mobiliario público.
En total, 130 personas fueron detenidas en la Ciudad Condal, de los cuales 74, más de la mitad, son menores. A esto se suman los 14 agentes que resultaron heridos y la veintena de comercios saqueados por la turba, que se investiga como una concentración organizada a través de redes sociales. Bajo la proclama ‘Blocus’, algunas cuentas de TikTok difundían convocatorias para reclutar a jóvenes antisistema y prepararlos para que los altercados superasen al dispositivo policial, una dinámica similar a la que ocurrió en Francia la pasada semana
El Ministerio del Interior ya investiga tanto este episodio como el de Bilbao. Allí, la visita frustrada del agitador de ultraderecha Vito Quiles a la Universidad de Deusto terminó con la quema de contenedores y el enfrentamiento de jóvenes radicales con la Ertzaintza. El cuerpo policial vasco detuvo a 19 personas, siete de ellas menores, por desordenes públicos. En este caso, tanto el Gobierno vasco como el PP ponen el foco en los cánticos proetarras que algunos lanzaron, y acusan a la izquierda abertzale de estar detrás de la violencia. Esta semana también ha habido altercados en A Coruña y Avilés, coincidiendo con sendos mítines de Vox en esas ciudades.
Los precedentes de la medida del PP: Meloni y Aznar
Para abordar la enorme proporción de menores de edad que hay entre los detenidos, el PP propone que sean los padres los que respondan económicamente de los daños ocasionados por sus hijos. Según el citado medio, los de Feijóo incluirán imponer multas a los familiares de menores que participen en actos de violencia callejera en su programa para el 29N.
Esta medida no es nueva. De hecho, los propios populares reconocen que se inspiran en “el modelo de Giorgia Meloni”. La primera ministra italiana abordó la semana pasada disturbios similares que tuvieron lugar días antes en Milán, donde casi todos los detenidos -en total fueron 271- eran menores de edad. El Ejecutivo ultraderechista aprobó un decreto para imponer multas de hasta 1.000 euros a sus padres por la responsabilidad civil de sus hijos, además de la posibilidad de hacerles abonar los desperfectos.
En España también hay precedentes. En el año 2000, cuando la auténtica kale borroka -la violencia callejera en Euskadi ejercida por grupos proetarras en los peores años de la banda terrorista- era un problema, el Gobierno del PP de José María Aznar aprobó una ley que obligaba a los padres de los violentos, muchos menores, a responder económicamente por los daños.
El PP culpa al Gobierno de los disturbios
En cualquier caso, la derecha toma nota de lo ocurrido en Francia, donde la ultra Marine Le Pen aspira a capitalizar el miedo a los disturbios que recorrieron las calles las pasadas semanas. En plena campaña, Feijóo y Abascal se centran en señalar al Gobierno por la violencia. En el caso del PP, toda la maquinaria está en marcha. “Os voy a decir lo que está pasando: saben que están perdiendo y cuanto más pierden más tensión crean”, dijo Feijóo este martes. “Quien gobierna tiene que apagar fuegos. No echar gasolina. Lo que ha sucedido en Coruña o Barcelona, lo que sucede en Madrid y anoche en Bilbao no es normal. Y no lo vamos a aceptar”.
El candidato popular se acerca mucho al discurso de Vox, con el que su núcleo directamente se mimetiza. Su número dos en las listas, Cayetana Álvarez de Toledo, dijo en el mismo acto que Sánchez de tener “su kale borroka”.
“Los neoetarras son hijos de Bildu y Sánchez y, por tanto, yo digo que los destrozos los paguen sus padres. La factura a Ferraz”, añadió la marquesa. También el jefe de campaña de Feijóo: “La culpa es de los cafres de extrema izquierda que quisieron sembrar la ruina en las calles. Pero la responsabilidad política es del Gobierno que tiene tiempo de todo, menos para garantizar el orden y la ley y de proteger a los ciudadanos”, dijo Miguel Tellado.
Las palabras de ambos suenan muy parecidas a las que dijo al respecto Santiago Abascal: “Las hordas de Sánchez, tanto las importadas como las de aquí, están dispuestas a todo. Y Sánchez es capaz de ordenarles todo para evitar el cambio. Incluso el terrorismo callejero o la destrucción de nuestras ciudades. Sobre las cenizas de la violencia antifa y multicultural levantaremos un país próspero, seguro y libre. Ley, orden y deportaciones”, publicó el líder de Vox en X.




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