El pasado 9 de abril, al concluir uno de los tomos en los que iba recogiendo pruebas, transcripciones..., el secretario judicial del magistrado Velasco, escribió: "lo anteriormente inserto concuerda bien y fielmente con su original al que me remito, con excepción de lo relativo a auxilio judicial internacional que ha sido excluido". O lo que es lo mismo, el juez anunciaba que una pieza de la investigación se la reservaba y no la compartía con las partes. Es la pieza secreta de la Púnica.



Evitar que se oculten pruebas
Como en sus palabras recoge el secretario, se trata de la información que el juez habría recibido de la cooperación policial internacional. En fuentes que conocen la investigación de primera mano se explica a ELPLURAL.COM que se trata de toda la información que ha llegado no sólo de Suiza, sino también de paraísos fiscales.

Información que Velasco no da a las partes porque considera que de conocerse podría provocar que se intentaran ocultar pruebas o realizar movimientos de capitales que dificultarían la investigación. Según estas fuentes, no sólo se mantienen en secreto en este sentido las informaciones que hubieran llegado de Suiza y, aunque no se conoce con exactitud, se cree que también de otros países opacos, sino que también el juez habría retenido en este mismo sentido parte de la información obtenida en los registros. Alguna de ella clave no sólo para los ya imputados.

La información 'suiza', en el origen de todo
Estas fuentes han recordado a nuestro periódico cómo precisamente la operación Púnica dio sus primeros pasos gracias a la información que llegó desde Suiza a las autoridades españolas, en las que se hablaba de movimientos sospechosos en determinadas cuentas. Información a la que, cuando la UCO comenzó a investigar, pronto se unieron las denuncias sueltas que diversos empresarios habían realizado, principalmente por los amaños en concesiones públicas de los ayuntamientos investigados.