El Gobierno resta importancia a la propuesta del presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, de llevar a cabo una misión conjunta internacional que permita “reabrir” el estrecho de Ormuz y proteger los petróleos que utilizan esa vía marítima imprescindible para el comercio mundial.
La Moncloa explica al periodista Fernando Garea que no hay ningún plan concreto del mandatario francés sobre la mesa, o al menos de momento, y que, por tanto, no han recibido ninguna invitación o propuesta.
Por eso, explican que tampoco hay ninguna posición del Gobierno de Pedro Sánchez y que, cuando haya propuestas, se valorarán.
Estas fuentes explican que Macron, en sus declaraciones de este lunes, asegura claramente que esa misión internacional en el estrecho de Ormuz se realizaría, en todo caso, "una vez terminase la fase más crítica del conflicto", sin precisar detalles.
Sin embargo, agregó: "Preparamos esta misión con nuestros socios, de manera ordenada, y tendrá un objetivo meramente pacífico de acompañamiento. Es algo esencial para nuestra economía y para la economía mundial".
El estrecho de Ormuz es un paso natural del golfo Pérsico por el que circula una gran parte del petróleo y del gas del mundo, además de otros recursos esenciales.Tras la operación Furia Épica llevada a cabo por Estados Unidos e Israel, el régimen iraní ha bloqueado el tráfico marítimo en esa zona. La fragata española Cristóbal Colón ya se encuentra participando en una misión frente a las costas de Chipre con el objetivo de proteger a este país, miembro de la Unión Europea.
La operación está liderada por el portaaviones francés Charles de Gaulle, que previamente navegaba por el Báltico escoltado por una fragata española. Ambos buques se trasladaron posteriormente al Mediterráneo tras el ataque de Estados Unidos contra Irán.
Macron desempeñó un papel relevante para que Pedro Sánchez aceptara la solicitud de Chipre de contar con protección europea, después de que un proyectil impactara en una base británica situada en su territorio.
La posible participación de fuerzas españolas en el estrecho de Ormuz, mientras el conflicto en la zona continúa activo, supondría un aumento significativo del grado de implicación del Gobierno de Sánchez, algo que contrasta con su mensaje de “no a la guerra”.
Las declaraciones de Macron coinciden con otras de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, quien ha adoptado un tono más beligerante, justificando el ataque estadounidense a Irán y aludiendo al inicio de un nuevo orden internacional.
Según las fuentes del Ministerio de Exteriores, estas afirmaciones se observan con recelo desde España, donde se preferiría que la Unión Europea desempeñara un papel más moderador, en línea con la postura defendida por Sánchez y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
Estas mismas fuentes sostienen, en primer lugar, que la presidenta de la Comisión no debería fijar una posición tan determinante cuando entre los Estados miembros existen opiniones diversas. Además, consideran que su referencia a un nuevo orden internacional sin reglas entra en contradicción con los principios fundacionales de la Unión Europea.