[[{"type":"media","view_mode":"media_large","fid":"24546","attributes":{"class":"media-image size-full wp-image-321908","typeof":"foaf:Image","style":"","width":"645","height":"298","alt":"El candidato de IU a la Presidencia del gobierno, Alberto Garz\u00f3n, conversa con el coordinador general de IU, Cayo Lara hoy en Madrid, durante la reuni\u00f3n de la presidencia Federal de IU, donde Garz\u00f3n a presentado su propuesta sobre "}}]] El candidato de IU a la Presidencia del gobierno, Alberto Garzón, conversa con el coordinador general de IU, Cayo Lara hoy en Madrid, durante la reunión de la presidencia Federal de IU, donde Garzón a presentado su propuesta sobre ''elecciones generales para un país: hoja de ruta'' y Cayo Lara ha presentado el informe político, esta tarde en la sede de Izquierda Unida. EFE



El pasado jueves, Izquierda Unida anunciaba por sorpresa la decisión de no concurrir a las elecciones generales con sus siglas, buscando la conformación de “un nuevo espacio” con Podemos. Sin embargo, desde IU admitían que aún tendrían que debatir “largo y tendido” sobre la fórmula política y jurídica con la que se conformaría esa candidatura.

La estrategia de IU
Desde entonces, el  líder de IU, Cayo Lara, y el candidato al Gobierno, Alberto Garzón, han hecho causa común para promover listas de unidad popular en todo el país para las generales, que a su entender deberán estar encauzadas en dos meses. Se trata de una propuesta que ha sido ampliamente apoyada por la Presidencia.

Respaldo mayoritario
De hecho, con esta idea se cerró una Presidencia federal que finalmente fue menos tensa de lo que se esperaba en un principio y en la que los informes políticos tuvieron  un respaldo mayoritario entre los asistentes, tanto el de Lara (54 a favor, dos en contra y tres abstenciones) como el de Garzón (53 síes, tres noes y dos abstenciones).

Lo que busca Garzón
De este modo, Cayo Lara -antes reacio a los proyectos de unidad popular-, ha acabado aceptando esta idea y ha apoyado a Garzón sin titubear, quien no oculta su felicidad ante el amplísimo respaldo obtenido a la propuesta de promover una candidatura común para todo el territorio, que "expulse" al bipartidismo y al PP, y que tenga opciones reales de ganar las elecciones.

Línea roja
Pero eso sí, para que esto ocurra Garzón ha fijado una línea infranqueable: que su formación no se convierta en el "paraguas" de Podemos. Busca así repetir lo ocurrido en ciudades como Madrid, Barcelona, Zaragoza, Santiago, La Coruña y El Ferrol, donde Podemos se desprendió de su marca en beneficio de otras denominaciones como Ahora Madrid o Barcelona en Comú.

Jarro de agua fría
Sin embargo, los planes de Garzón se han visto trastocados después de que Podemos haya reiterado su negativa a dejar de concurrir a las generales bajo su propia marca. “En el Congreso de Vistalegre se decidió ir a las generales y autonómicas con las siglas de Podemos. Esto no ha cambiado”, afirman tajantes desde la dirección del partido de Iglesias.

Encrucijada
Así las cosas, IU se encuentra en una encrucijada con difícil solución: la formación quiere converger con el partido de Pablo Iglesias (y más aún después de anunciar públicamente que se desprenderán de sus siglas en las próximas elecciones), pero Podemos no tiene intención de modificar ni un milímetro su hoja de ruta.

Negativa de Podemos
Y es que desde Podemos defienden que son el único partido que está demostrando ser capaz de hacer posible el "cambio", por lo que no se plantean integrarse en una candidatura de unidad popular sin su marca. "La apuesta por el cambio y por la unidad popular no tiene nada que ver con acuerdos entre partidos, y mucho menos con lo que podríamos llamar una balsa de salvamento para nadie. Cada uno tiene que asumir las consecuencias de la estrategia política que ha llevado a cabo”, sostiene Pablo Iglesias.

Mala salida
Así las cosas, IU se debate entre la desaparición o iniciar muy debilitada una negociación con Podemos que resultaría muy ventajosa para el partido de Pablo Iglesias.