Se acerca 2027, y con él uno de los ciclos electorales más tensos en años. La izquierda acumula desde principios de este año el debate sobre cómo debe enfrentar su futuro, y a medida que se acercan las elecciones generales, autonómicas y municipales; se empiezan a vislumbrar movimientos. El debate está lleno de aristas, siglas, colores, marcas y nombres propios que están condenados a entenderse para tratar de frenar tanto el ascenso de Vox como los malos resultados de la propia izquierda alternativa en las últimas citas con las urnas.
Y todo apunta a que no será sencillo. Sumar, la coalición que forma parte del Gobierno, reafirma su compromiso de concurrir a las generales bajo la unión de sus cuatro fuerzas. Sin embargo, a nivel municipal, el proceso está totalmente atomizado. Todo apunta a que cada municipio verá al menos una papeleta distinta de partidos a la izquierda del PSOE, pero también va a darse el caso de que haya dos opciones o más.
Podemos abre la veda en Madrid
Esto se debe, en parte, a la resistencia de Podemos a renunciar a sus siglas. Si bien su cara más visible, Irene Montero, apoya la ‘vía Rufián’ de que las izquierdas se unan en cada territorio para beneficiar a la más fuerte, y defiende unas primarias abiertas en todo el espacio político; los morados se resisten a volver bajo el ala de Sumar, del que salieron tras las generales de 2023. El partido que llevó a la izquierda alternativa al Gobierno busca amortiguar la caída que vaticinan las encuestas, que se confirmó a nivel autonómico en las elecciones de principios de este año, en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía.
Por ello, fueron los primeros en mover ficha. Montero anunció que se postulará a liderar una candidatura abierta para las generales, y a nivel territorial los movimientos más relevantes tienen lugar en Madrid. Allí ya han confirmado, al menos de momento, que van a ir por separado del resto de izquierdas, con su secretaria general, Ione Belarra, como candidata a la Comunidad; y el secretario de Organización, Pablo Fernández, para el Ayuntamiento.
Izquierda Unida y Más Madrid: sí a los municipios, no a las autonómicas
De esta manera se postulan como alternativa a Más Madrid, que es el partido que actualmente lidera la oposición a Isabel Díaz Ayuso. La formación que lidera Mónica García ya resolvió sus disputas internas confirmando que la ministra será su candidata para presidir el Gobierno regional, mientras que Rita Maestre repetirá como alternativa a José Luis Martínez Almeida en las elecciones municipales.
Pero más allá de los liderazgos, Más Madrid está liderando a nivel municipal la corriente que promueve ‘Un paso al frente’, el compromiso que esta y las otras tres formaciones de Sumar firmaron para concurrir juntas a las urnas. Ya hay ejemplos de compromisos con partidos como Izquierda Unida (IU), con el que irán en coalición en municipios como Collado Villalba.
A pesar de esto, en junio descartaron ir con el partido de Antonio Maíllo a las autonómicas. Desde Más Madrid aclararon que se producirían alianzas en algunos municipios, como el de la sierra norte madrileña o como ocurrió en 2023 en Rivas Vaciamadrid. La decisión provocó reservas en Izquierda Unida, ya que además llegó justo después de que Belarra anunciara el desmarque de Podemos.
Compromís lidera la corriente de la izquierda territorial
Fuera de Madrid, la corriente es clara. Las elecciones de principios de este año lo confirmaron: la izquierda ligada al territorio es la que mejores resultados obtiene. Ocurrió en Aragón, donde la Chunta subió hasta los tres escaños frente al único que obtuvo IU, o el hecho de que Podemos fuera superado por la ultraderechista Se Acabó la Fiesta (SALF). También en Castilla y León, con Unión del Pueblo Leonés y Por Ávila dejando a Sumar y Podemos fuera de las Cortes; y el candidato socialista, Carlos Martínez, siendo el único que no fue elegido desde Madrid y el único del PSOE que no se desplomó en este ciclo electoral. O en Andalucía, donde la coalición de Sumar, IU y Podemos repitió resultados mientras que Adelante Andalucía, la escisión más ligada al territorio, consiguió seis escaños más que en 2022.
Esta dinámica le sirve de ejemplo a partidos como Compromís, que aspira a superar al PSOE en las autonómicas de la Comunidad Valenciana. En la coalición valencianista tienen claro que quieren ser la referencia de la izquierda alternativa, y ya han iniciado contactos con Sumar, Podemos y Esquerra Republicana del País Valencià. A pesar de las disputas internas, todo apunta a que sus cabezas visibles serán su síndic en Les Corts, Joan Baldoví, como candidato a presidir la Generalitat; mientras que en el Ayuntamiento de Valencia confiarán en el retorno de la exvicepresidenta del Consell Mónica Oltra como revulsivo contra María José Catalá.
Compromís se ve fuerte a nivel autonómico, y buscan también unir fuerzas a nivel municipal. “La apertura que estamos planteando es que las candidaturas de Compromís sean capaces de representar a la mayoría progresista de cada municipio”, dicen fuentes de la coalición. Su propósito de alejarse de la política que se hace desde Madrid es claro. “Estamos especialmente pensando en personas de la sociedad civil organizada y participativa de cada municipio, con las que históricamente hemos compartido luchas, espacios de trabajo y alianzas, y que pueden aportar mucho a nuestras candidaturas. Esto no quita que cada municipio tiene una realidad diferente y serán nuestros colectivos locales, desde su autonomía, quienes estudien las fórmulas que permitan construir candidaturas amplias, plurales y representativas de la mayoría progresista de cada pueblo y ciudad”, explican a ElPlural.com.
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