Izquierda Unida en la Comunidad de Madrid ha despedido a los últimos 11 trabajadores que mantenía contratados, y a los que adeuda sus nóminas de varios meses. Los afectados han denunciado su situación al coordinador general, Cayo Lara, y al candidato a la Presidencia del Gobierno, Albert Garzón, pero la respuesta ha sido que "no se puede hacer nada" y que denuncien a la federación en Madrid. La formación aleg que no hay ingresos desde que perdieron su representación parlamentaria en las elecciones del 24 de mayo pasado.

El 31 de julio la federación de Madrid comunicó a los 11 trabajadores su despido. No han cobrado sus nóminas de junio y julio, e, incluso, algunos tampoco la de mayo y abril, según adelanta la SER.

Tras acudir a la dirección madrileña, que les respondió que no había ingresos para pagar las nóminas, los trabajadores recurrieron a la Ejecutiva Federal, a través de una carta que enviaron a Cayo Lara, con copia a Alberto Garzón. No tuvieron respuesta, así que escribieron una segunda carta, ya en un tono más duro y finalmente Cayo Lara accedió a reunirse con ellos, aunque el encuentro no sirvió para mucho. El coordinador general de Izquierda Unida les dijo que él "no podía hacer nada", y que les aconsejaba que denunciaran a la dirección en Madrid.

Eso han hecho, pero aseguran que no recibirán todo el dinero que IU les debe por las condiciones del Fondo de Garantía Salarial. No saben qué más pueden hacer ni a quién más recurrir, ya que la sede del partido en Madrid está cerrada, a la espera de que se busque otra, aunque ya en septiembre.