La investigación judicial sobre lo sucedido en el accidente ferroviario de Adamuz, en el colisionaron un tren Iryo y un Alvia tras el descarrilamiento del primero, dejando tras de sí 45 víctimas mortales, sigue avanzando con la entrega a la jueza del informe preliminar realizado por la Guardia Civil. La benemérita ha pedido a la instructora del juzgado de Montoro (Córdoba) que declare secreta la investigación después de facilitarle las dos cajas negras de los trenes, 2.500 fotografías y vídeos de la zona y la declaración del maquinista del Iryo.

La prioridad son las víctimas y el esclarecimiento de las casusas del accidente, aspectos que podrían verse opacados por las habituales filtraciones interesadas, habituales en este tipo de casos y que responden a intereses partidistas. Hasta el momento, la investigación de la Guardia Civil ya había sido declarada secreta en una primera fase inicial basada en la inspección ocular del terreno, aspecto por el que los agentes se han acogido al “deber de reserva” que ahora piden a la jueza que asuma en el ámbito judicial, con sus especificidades.

La declaración del secreto de sumario solicitada por el Cuerpo del Estado, adelantada por El País, supondría que, al menos durante un mes, ni las víctimas ni las acusaciones populares podrían acceder al contendido de la investigación, en aras de salvaguardar el procedimiento y evitar alteraciones. No obstante, esta decisión quedará en manos de la jueza, que ya cuenta con un amplio informe sobre el que trabajar, a la espera de que lleguen también las imágenes de las cámaras del apeadero de Adif y de las internas de los vagones de los trenes, solicitadas por la benemérita.

Cajas negras

La investigación aún está en una fase preliminar, según ha detallado el coronel jefe del Servicio de Criminalística, Fernando Domínguez, y se procederá ahora al volcados de las dos cajas negras de los trenes. Esto se realizará en presencia tanto de la Guardia Civil como de la CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios), ya que son un elemento clave tanto para la investigación judicial como para el informe de los expertos de la comisión que tiene como encargo emitir una valoración sobre las causas del accidente y evitar que se repita en el futuro.

También se da cuenta a la autoridad judicial de otros elementos, siendo especialmente relevante el trozo de vía desprendido de los raíles por donde circulaba el Iryo el domingo a las 19:45 horas. Esta prueba es, precisamente, la que está guiando la mayoría de hipótesis. Ese trozo de vía será analizado en un laboratorio "especializado en tratamiento de material metalúrgico" de la CIAF, como ya informó el ministro de Transportes, Óscar Puente, y se le dará parte del mismo a la Guardia Civil, que en calidad de policía judicial es la encargada de indagar en las responsabilidades penales.

"Las investigaciones seguirán su curso y estaremos abiertos a poder tomar manifestación a muchas otras personas que se consideren relevantes para la investigación. Y todo ello, evidentemente, bajo la dirección de la autoridad judicial", ha precisado el coronel de Criminalística. Más allá del número de fallecidos y heridos, ya ha podido confirmarse que a bordo de ambos trenes iban un total de 480 personas -289 en el Iryo y 191 en el Alvia-, contando tanto a los pasajeros como a las tripulaciones.

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