El Partido Popular da por buenos los resultados del ciclo electoral que plantearon como un plebiscito a Pedro Sánchez, y que les ha hecho depender de Vox para gobernar en las cuatro autonomías en las que han ganado las elecciones. La victoria de Juanma Moreno Bonilla sin mayoría absoluta en Andalucía, mismo escenario que en Extremadura, Aragón y Castilla y León, ha dado por cerrado un carrusel del que Alberto Núñez Feijóo esperaba salir reforzado de cara a las elecciones generales del próximo año, pero del que sale teniendo que asumir en todas esas autonomías la prioridad nacional de la ultraderecha.

Esto no quita que la pérdida casi total del poder territorial del PSOE, encarnada este domingo en María Jesús Montero como segunda exministra de Sánchez en salir derrotada de las urnas, refuerza al PP de cara a 2027, un mensaje del que ya están tratando de hacer bandera. La sede nacional de los de Feijóo, en Génova 13, ha amanecido este lunes con una nueva pancarta recubriendo su fachada, que deja clara su lectura de las elecciones: "El cambio está más cerca", se lee.

Había pocas dudas de que esta que este iba a ser el camino de los populares, ya que al cierre de la noche electoral ya se expresaban en términos similares. Su secretario general, Miguel Tellado, puso el foco en esa misma sede en el "gran hundimiento del PSOE", y pronosticó lo que diría su fachada unas horas más tarde: "El cambio para España está cada vez más cerca", concluyó su intervención. Su líder había ido por el mismo camino: "También celebramos que el sanchismo cierre este ciclo electoral devastado", publicó Feijóo en X, en un mensaje en el que felicitó a Moreno Bonilla por "una victoria incontestable".

Este es el enfoque que han elegido en Génova para tapar que no han logrado el otro objetivo con el que afrontaban el ciclo electoral, el de no depender de Vox. Esta era la estrategia por la que adelantaron los comicios en Extremadura y Aragón, que fueron precisamente los dos escenarios en los que entró en juego la prioridad nacional como salvoconducto de la ultraderecha a revalidar su presencia en los gobiernos de María Guardiola y Jorge Azcón, respectivamente.

El PP afronta 2027 con la única mayoría absoluta de Ayuso

"Ese es mi objetivo, gobernar en solitario", dijo Moreno Bonilla el pasado 20 de abril. Andalucía, al igual que Castilla y León —donde Alfonso Fernández Mañueco sigue negociando con Vox dos meses después—, era una cita que ya estaba marcada en el calendario, y a la que el PP acudía como favorito. Por ello, lo único que había en juego era la mayoría absoluta, la única vía para poder gobernar sin sacrificar su agenda frente a la de la ultraderecha.

Moreno Bonilla consiguió este domingo 53 escaños, a dos de la mayoría absoluta. Esto le permitirá no tener que ceder mucho espacio a Vox en San Telmo, pero le condena, como a sus tres homólogos, a sentarse a negociar un acuerdo programático en el que los de Abascal, cumpliendo su promesa, no cederá un centímetro. "Prioridad nacional" es el cántico con el que Manuel Gavira, el candidato de la ultraderecha, celebró sus 15 escaños en el Parlamento de Andalucía, dejando bien claras sus intenciones.

El horizonte es preocupante para el PP, aunque la bandera de que Sánchez había perdido, casi por completo su poder autonómico sigue firme. Sin embargo, el ciclo electoral ha terminado para los populares con cuatro victorias en regiones en las que ya gobernaban. Es decir, que no le han arrebatado ningún gobierno al PSOE, y en cambio han vuelto a meter a Vox en los Ejecutivos de Extremadura, Aragón y —previsiblemente— Castilla y León; y han terminado con uno de sus barones más fuertes, Moreno Bonilla, con un resultado peor que el que consiguió en 2022, cuando consiguió 58 escaños. 

Esto deja un panorama hasta la próxima cita con las urnas, que será en 2027 con las municipales y el resto de las autonómicas, en el que los candidatos más moderados del PP ya están sometidos a Vox ante la atenta mirada de un Feijóo que deberá terminar de decidir su camino. Por si fuera poco, la presión para virar a lo salvaje de quien suele ejercerla será más fuerte que nunca, pues tras los resultados del domingo Isabel Díaz Ayuso es la única baronesa del PP que mantiene mayoría absoluta. La presidenta de la Comunidad de Madrid tiene un año para recordarle a Feijóo que tratar de confrontar con la ultraderecha no da resultados, habida cuenta de que las encuestas pronostican que Ayuso, a diferencia de Guardiola, Azcón, Mañueco y Moreno, sí podrá gobernar en solitario después de las próximas elecciones.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora