Tras la larga polémica sobre el tratamiento biográfico dado a Francisco Franco por el Diccionario de la Real Academia de la Historia se incluirá, en la versión digital, el calificativo de dictador que no se empleó en la edición publicada en 2011, en el que la entrada referida a Franco fue escrita por Luis Suárez, miembro de la Fundación Francisco Franco.

La nueva directora cree que se exageró 
No obstante, Carmen Iglesias, que dirige la Academia de la Historia desde diciembre pasado, ha considerado que la polémica levantada tras conocerse los eufemismos manejados por el Diccionario para eludir el tratamiento de dictador a Franco partió de una “crispación exagerada”, según informa la SER,

Los personajes de la izquierda no tuvieron la misma suerte
En la nueva versión, que podrá leerse en la web de la Academia a partir de octubre, se reconocerá que Franco fue un dictador que gobernó España de manera autoritaria.

La Academia se negó hasta ahora a modificar la versión de Luis Suárez de presentar al régimen de Franco como “autoritario”, pero no totalitario. La obra, sin embargo, no fue tan benevolente con otros personajes de la historia reciente de España, como Santiago Carrillo, al que describe como ejecutor de “una política de terror revolucionario que compartieron todas las organizaciones del Frente Popular”; o el republicano Juan Negrín, en esta obra presidente de un “Gobierno prácticamente dictatorial”. Y que, sin embargo, describe a José María Escrivá de Balaguer, fundador de la secta Opus Dei, como un iluminado, por “una llamada divina”, que entendió que la Iglesia debía “estar también dirigida a las mujeres”.

El director de la Academia entonces se lavó las manos
El director de la Real Academia de la Historia, Gonzalo Anes, que se mostró agradecido, en la presentación de la obra, al expresidente José María Aznar, quien en 1999 aprobó la financiación del Diccionario por 6,4 millones de euros, se desligó del contenido del Diccionario ante las críticas. Sobre la descripción de Franco, dijo que no la había leído, pero que confíaba “en que sea una biografía objetiva porque confío en Luis Suárez”.

“Yo soy director de la Academia, pero no soy el responsable de cada biografía. Y en la Academia no hemos censurado a nadie”, se defendió el director de la Real Academia de la Historia y responsable del Diccionario.