José María Fidalgo, Josep Piqué y José María Aznar en la presentanción de las memorias del expresidente. EFE José María Fidalgo, Josep Piqué y José María Aznar en la presentanción de las memorias del expresidente. EFE



La ausencia de presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y sus ministros a la presentación del segundo volumen de memorias del exjefe del Ejecutivo y actual presidente de FAES, José María Aznar, ha quedado eclipsada por la presencia del exsecretario general de Comisiones Obreras, José María Fidalgo.

“Amigo” de Aznar
El exdirigente sindicalista no ha tenido reparos a la hora de posar junto a José María Aznar, Ana Botella y Josep Piqué minutos antes de que el expresidente del Gobierno tomara la palabra. Fidalgo tampoco ha reparado en elogios hacía el dirigente conservador, al que no ha dudado en calificar como un buen “amigo”.

Entrega absoluta
Se confirma de este modo la entrega absoluta del exlíder de Comisiones Obreras al Partido Popular. Una relación que llegó a su zenit cuando en noviembre de 2011, Fidalgo pasó a formar parte de la lista de colaboradores de FAES e incluso  su  nombre  sonó como candidato de un posible gobierno popular.

El origen de la reconversión
Fue en su última etapa como secretario general de CCOO cuando Fidalgo empezó a mostrar signos de reconversión en posturas más próximas al Partido Popular. De hecho, el exdirigente sindicalista no ahorró críticas hacía  el proceso de negociación con ETA iniciado en  2006. Fidalgo también exigió “responsabilidades políticas” a José Luis Rodríguez Zapatero por haber aceptado el diálogo con la banda terrorista.

Su postura en la guerra de Irak
Durante el mandato de Aznar, Fidalgo fue muy criticado en algunas corrientes internas de Comisiones, que le reprochaban continuamente su estrategia de alcanzar pactos y acuerdos con un gobierno de la derecha. Paralelamente fue muy contestada desde su sindicato la decisión de no sumarse a la huelga general convocada por UGT contra la Guerra de Irak y el gobierno aznarista.

Consejero de Rajoy
Pese a las críticas recibidas, Fidalgo nunca disimuló una relación muy fluida con José María Aznar. Pese a ello, mantiene un vínculo muy estrecho con el actual presidente del Gobierno, con quien celebra frecuentes encuentros en la Moncloa que van más allá de la pura asesoría. Ahí entra la confidencia, la charla amigable, o el repaso de la actualidad, explica el diario Voz Populi.

Coqueteos con UPyD
Alejado  por completo del mundo sindical, Fidalgo también ha coqueteado con UPyD, hasta el punto de que en las pasadas elecciones autonómicas se barajó su nombre para encabezar la candidatura del partido de Rosa Díez al Ayuntamiento de Madrid. Aunque finalmente esta posibilidad no se dio, Fidalgo sí que pidió el voto para la formación magenta.