Alberto Núñez Feijóo ha reprochado a Pedro Sánchez que haga un "cajón de sastre" con su comparecencia en el Congreso para dar explicaciones sobre los accidentes ferroviarios. En la misma intervención, ha hablado de ETA y la independencia de Cataluña. Era de esperar que el líder de la oposición iba a aprovechar la sesión en la Cámara Baja este miércoles, y ha sido muy duro en su primer turno. Feijóo ha acusado a Sánchez de una "negligencia con resultado de muerte", y ha llegado a amenazarle con acabar en el banquillo de los acusados, "también por esto".
"Encargue a sus abogados que lo miren todo, que les va a hacer falta", ha lanzado. El popular asegura que Sánchez está "hecho de otra pasta" por meter en la misma comparecencia los accidentes ferroviarios y la agenda internacional. Sin embargo, Feijóo ha terminado su intervención dirigiéndose a todos los socios del Gobierno: "De las víctimas que ustedes tendrían que hablar primero son de las que mataron ustedes apretando el gatillo", le ha dirigido a EH Bildu, volviendo al comodín de ETA como ya hiciera en la comisión de la DANA. "Yo tampoco voy a hurgar en su proyecto españolista, porque igual dura menos que la república catalana", le ha dicho al portavoz de ERC, Gabriel Rufián.
Feijóo ha llegado al Congreso en un momento dulce. Lleva un mes esperando para sentar a Sánchez en el hemiciclo para reprocharle la crisis ferroviaria, y el momento ha llegado en pleno éxtasis electoral tras Extremadura y Aragón. Y no ha evitado la cuestión: "No hay nada que dé más miedo que usted, y no dejarán de decirlo las urnas", ha dicho Feijóo. Venía de un turno de Sánchez centrado en dar datos y hacer anuncios de inversiones, pero el popular no ha podido evitar embarrarlo todo.
Feijóo vuelve al barro: ETA, Zapatero y Ábalos
Todas y cada una de las cuestiones sobre los trenes se han mezclado con otras. Feijóo ha reprochado al Gobierno el estado de la infrestructura, pero ha metido en la cuestión a Zapatero: "¿Dónde han metido nuestro dinero? Parece que Zapatero tiene alguna pista". Ha reprochado la gestión de Adif y Renfe, pero ha metido en ello la corrupción: "A más Jéssicas, menos técnicos, a más horas de Twitter, menos horas trabajando".
El lenguaje de Feijóo revela que no quiere dejar pasar la oportunidad de confrontar: "Han jugado con la ruleta rusa de nuestra seguridad", ha dicho al inicio. También ha ido a la carga contra el ministro de Transportes, pidiendo una "auditoría real del ferrocarril, que no puede hacer el que sustituyó a Ábalos y no vio nada". Y ha ido más allá, llegando a amenazar al Gobierno con el banquillo. Asegura Feijóo que Sánchez y Puente se enfrentarán a los tribunales "también por esto"
Sánchez anuncia 1.800 millones más en mantenimiento
El presidente ha llegado al Congreso para tratar de contrarrestar los argumentos y bulos de la derecha con los datos. En eso se ha centrado su primera intervención, en la que ha asegurado que el Gobierno tomará "las medidas necesarias" para que estas tragedias no vuelvan a ocurrir. Sánchez ha reiterado su "agradecimiento a todas las instituciones públicas" por la colaboración en el accidente de Córdoba, que dejó 46 muertos. Ese agradecimiento lo ha extendido "a la Junta de Andalucía, a la Diputación de Córdoba, al Ayuntamiento de Adamuz y a todos los vecinos de la zona".
Sánchez ha elogiado también la actuación "rápida y ordenada" del Gobierno, especialmente del ministro Óscar Puente, a quien reconoce todas las ruedas de prensa sin límite de tiempo y comparecencias en el Senado y en el Congreso que ha ofrecido. En ese mismo sentido, el presidente asegura que, cuando la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) emita un informe concluyente, se presta a todas las explicaciones que sean necesarias, pero mientras tanto pide no "usar la tragedia para crispar".
Sánchez ha sido claro: la renovación de la línea de Alta Velocidad donde ocurrió el accidente "se ha llevado a cabo conforme a los más altos estándares de calidad por empresas punteras a nivel mundial y ha superado todas las inspecciones técnicas exigidas por la normativa vigente". El presidente ha prometido también más inversión: 1.800 millones de euros más en mantenimiento y más plantilla en Adif y Renfe. El socialista ha apuntado que "es una mentira colosal que el Gobierno no invierta en mantenimiento de los trenes", y ha reiterado que la inversión se ha triplicado desde su llegada a La Moncloa.