La presidenta adjunta de ERC y eurodiputada Diana Riba ha valorado de forma positiva los recientes cambios en el Gobierno central, interpretándolos como una oportunidad para reactivar negociaciones clave con el Ejecutivo. La salida de María Jesús Montero y el ascenso de Carlos Cuerpo junto a la entrada de Arcadi España han sido interpretados por ERC como un posible punto de inflexión. “Un cambio siempre nos abre nuevas puertas y nuevas oportunidades”, ha afirmado Riba, en un contexto marcado por la negociaciónbloqueoexpectativas y cambio.

Según ha explicado, estos relevos han llegado “en un momento en el que estaba todo enrocado y no avanzaba”, en referencia directa a las conversaciones con el PSOE sobre el traspaso a la Generalitat de la gestión del 100% del IRPF. Riba ha apuntado tanto a la falta de presión del PSC como a responsabilidades individuales dentro del anterior Ejecutivo. 

La dirigente republicana también ha valorado el perfil de Arcadi España, destacando su origen valenciano como un posible factor favorable en debates relacionados con la financiación autonómica. “Entender y empatizar siempre es un punto a favor. Pero después son los hechos, no solo los perfiles, los que demuestran si se puede avanzar”, ha subrayado. Aun así, ERC ha insistido en que el PSC debe implicarse más activamente dentro del PSOE para facilitar acuerdos. 

No bajarán sus aspiraciones 

En cuanto a las condiciones de negociación, Riba ha dejado claro que ERC no rebajará sus aspiraciones. Aunque se ha mostrado abierta a propuestas que mejoren el modelo actual, ha advertido de que no aceptarán retrocesos en materia de soberanía económica. “En una negociación hay dos partes, y quizás los socialistas nos proponen una cosa mejor para Cataluña, que dé más soberanía económica y financiera. No estamos cerrados a propuestas que nos igualen o nos mejoren esta soberanía", ha señalado. Además, ha planteado la posibilidad de explorar nuevas fórmulas de diálogo simultáneo, combinando las negociaciones presupuestarias con otros acuerdos pendientes. 

Sobre el escenario político más amplio, Riba ha hecho una referencia breve a la situación interna de la izquierda y a la necesidad de articular respuestas conjuntas frente al auge de la derecha y la extrema derecha. Sin embargo, ha descartado que ERC se integre en futuras coaliciones amplias, defendiendo que mantener sus siglas les permite sumar más eficazmente. 

En relación con Gabriel Rufián, la dirigente ha restado importancia a posibles discrepancias internas, asegurando que comparten objetivos y dirección política. ERC no contempla su salida del partido y mantiene una posición de estabilidad en su liderazgo, evitando dar mayor protagonismo a este debate en un momento centrado en la negociación institucional. 

Por otro lado, Riba ha reconocido que la relación con Carles Puigdemont y su formación Junts ha evolucionado hacia posiciones divergentes, aunque ha insistido en que siguen compartiendo objetivos como la independencia. No obstante, ha criticado la estrategia de algunos partidos, acusándolos de actuar como “palanca” para la extrema derecha. En este sentido, ha señalado directamente al PP y ha marcado distancias también con Junts, evidenciando tensiones en el espacio independentista.

En el ámbito internacional, Riba ha respaldado la postura del Gobierno de Pedro Sánchez respecto a la guerra en Oriente Medio, alineándose con el mensaje de “No a la guerra”. Al mismo tiempo, ha reclamado una Unión Europea más fuerte y crítica con actores como Donald Trump, y ha instado a Ursula von der Leyen a cambiar el rumbo político comunitario. Riba ha advertido, sin embargo, de los riesgos de reformar los tratados europeos en un contexto de auge de fuerzas reaccionarias.

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