El PSOE alcanzaría el empate técnico con el Partido Popular, de acuerdo con el último ElectoPanel de Electomanía, que deja la estimación de voto socialista en un 28,3% por el 30,5% que adjudican a los ‘populares’.
En escaños, el más que notable recorte del partido de Pedro Sánchez sentaría a 109 diputados en el Congreso de los Diputados, mientras que el PP obtendría 129.
Por detrás de los partidos principales, Vox doblaría los parlamentarios que tiene en la actualidad y llegaría a los 71. Sumar bajaría considerablemente, hasta los 8 miembros; Podemos se quedaría con 3 y Se Acabó La Fiesta (SALF), el partido del agitador ultra Alvise Pérez, se quedaría fuera del Congreso al obtener el 1,4% de los votos.
#ElectoPanel (4 mar): 𝗯𝗼𝗰𝗮𝗱𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗣𝗦𝗢𝗘 🌹 𝗮 𝘀𝘂 𝗶𝘇𝗾𝘂𝗶𝗲𝗿𝗱𝗮, 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗲 𝗱𝗲𝗷𝗮 𝗲𝗻 𝗲𝗺𝗽𝗮𝘁𝗲 𝘁𝗲́𝗰𝗻𝗶𝗰𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗲𝗹 𝗣𝗣 💧
— EM-electomania.es (@electo_mania) March 5, 2026
💧 PP 30,5% (129)
🌹 PSOE 28,3% (109)
🥦 Vox 19,5% (71)
🌷 Sumar 5,0% (8)
🪻 Podemos 3,3% (3)
🥜 SALF 1,9%
👇… pic.twitter.com/eJdqdlM1lw
Los socialistas aprovecharían el voto de las formaciones de izquierdas, siendo especialmente notoria la caída del partido magenta, que actualmente disfruta de 26 representantes.
El estudio de campo se realizó entre el 28 de febrero y el 4 de marzo, en un escenario, el actual, en el que priman los movimientos tectónicos. De un lado, la denominada como ‘vía Rufián’ que rechazan el resto de partidos que en algún momento podrían tener cabida en un proyecto de ese tipo y, de otro, la unión de Más Madrid, Izquierda Unida (IU), Movimiento Sumar y los Comunes.
Con todo, la derecha alcanzaría el poder gracias a una extrema derecha que viene disparada, tal y como ha quedado patente en Extremadura y Aragón, dos regiones en las que, si bien ganaron los ‘populares’, la gran triunfadora de la noche fue la ultraderecha. Eso sí, Alberto Núñez Feijóo, dependería totalmente como viene ocurriendo, de Vox.
Otras encuestas
Otras encuestas reflejan asimismo la subida sin parangón de los de Santiago Abascal, mientras que proyectan igualmente la bajada de los ‘populares’ y la estabilización de los socialistas. Esos son los resultados que arrojan la encuesta de 40dB para el diario El País y la Cadena Ser.
En su caso, la estimación de voto para Vox es de un 18,8%, su mejor resultado desde los últimos comicios. El partido de Génova alcanza mínimos de legislatura, desciende del 31,2% al 30,2%.
En este otro estudio, Sumar baja del 6,4% al 5,9%, y Podemos lo mismo -del 3,7% al 3,3%-. En este momento, entre las dos fuerzas reunirían menos apoyo del que cosecharon los de Yolanda Díaz -que no encabezará la papeleta de la próxima fiesta de la democracia-, cuando lograron el 12,3% de los votos.
Encabeza el liderazgo internacional
El presidente del Gobierno ha encontrado uno de sus puntos fuertes en la política internacional. Siempre ha sido así -con Ucrania, con Gaza o tras la invasión de Estados Unidos a Venezuela-, pero ahora con los ataques de EEUU e Israel a Irán ha reforzado todavía más su imagen, al ser el primer líder europeo que se ha plantado antes las amenazas de Donald Trump.
De las críticas a la irrupción estadounidense y la prohibición del uso de las bases se pasó a las amenazas del magnate del país de las estrellas y barras a nuestro país con romper el comercio. El Ejecutivo español se plantó con “cuatro palabras”. “No a la guerra”.
“Rechazamos este conflicto y pedimos una solución diplomática y política. Algunos nos acusarán de ingenuos, pero ingenuo es pensar que la solución es la violencia, creer que la democracia o el respeto entre naciones brota de las ruinas o pensar que practicar un seguidismo ciego y servil es una forma de liderar”, dejó claro el responsable primero de Moncloa, que evidenció que “no vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y contrario a nuestros valores e intereses simplemente por el miedo a las represalias de alguno”.
“No a la quiebra del derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos, la población civil; no asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de conflictos y bombas; y, finalmente, no repetir los errores del pasado”, reforzó Sánchez, recordando la guerra de Irak, en la que el expresidente José María Aznar metió a España con la mentira de que el país tenía armas de destrucción masiva.