María Dolores de Cospedal y Luis Bárcenas conversan en los pasillos del Senado, en una foto de archivo. María Dolores de Cospedal y Luis Bárcenas conversan en los pasillos del Senado, en una foto de archivo.



Tras desvelarse que Luis Bárcenas siguió cobrando del PP hasta diciembre de 2012, es decir, hasta poco antes de que estallara el escándalo de los 22 millones de euros que el exteserero ocultaba en Suiza, desde Génova insistieron de que era fruto de un pacto para pagarle el finiquito por despido, en total la friolera de 400.000 euros.

Un extraño finiquito...
La explicación resultaba extraña para justificar los suculentos pagos por despido a alguien acusado en los tribunales de corrupción, pero este viernes la agencia Colpisa alertaba de que los pagos del PP al extesorero hasta diciembre del pasado año incluyeron cotizaciones y pagos de IRPF, según confirman responsables de la Agencia Tributaria y de la Seguridad Social. Es decir, que Bárcenas seguían en nómina como un trabajador más del PP, aunque el partido insistía en que ya habían desvinculado de él el 8 de abril de 2010.

Es decir, que lo que se presentó públicamente como una desvinculación y luego como un despido y su correspondiente -aunque estratosférico- finiquito se convirtió luego en una nómina como si la relación laboral continuara. De no existir tal relación laboral el pago de la Seguridad Social constituiría una irregularidad "muy grave" tipificada en la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, del mismo modo que en un finiquito no hay retenciones por IRPF, como ocurría en el caso de Bárcenas. Pero en realidad no existió ni despido ni finiquito.

Carlos Floriano, vicesecretario de Organización y Electoral del PP, defendiendo la legalidad de un finiquito que incluyera cotizaciones a la Seguridad Social y rentenciones por IRPF / Vídeo de Lasexta

... que no era tal: Bárcenas seguía en nómina
Ante las evidencias, fuentes del PP han admitido a la cadena SER que Bárcenas estuvo contratado por el partido hasta diciembre de 2012, con una nómina normal desde que pidió su reincorporación al partido en 2010 hasta el final del pasado año. En el comunicado que el partido difundió el pasado miércoles se admite confusamente en su punto cuarto que la indemnización a Bárcenas puso fin al contrato de trabajo "desde aquel momento", pero aludían no a 2010 como habían hecho creer hasta ahora, sino a diciembre de 2012.

Un trabajador al nivel del también imputado Sepúlveda
El extesorero seguía así vinculado al PP sin una función definida de forma similar a la que estuvo hasta hace unos días otro de los imputados por la Gürtel, Jesús Sepulveda, al que pagaban por una indeterminada labor de asesoramiento. La dirección del partido justificó la situación de Sepúlveda diciendo que si lo hubieran despedido se habría declarado "improcedente" y hubieran tenido que readmitirlo, cuando las propias leyes que han aprobado facilitan y abaratan enormemente los despidos. De hecho, cuando trascendió que le seguían pagando el PP anunció que despedía a Sepúlveda. ¿Por qué seguían en nómina estos dos imputados por la trama de corrupción Gürtel?

Los datos sobre las cuentas suizas y la relación laboral con el PP
Bárcenas cobró del PP hasta principios de diciembre, según reconocía el PP en su comunicado del miércoles. Curiosamente poco antes, el 20 de noviembre, el Ministerio de Justicia que dirige Alberto Ruiz-Gallardón había recibido de las autoridades suizas los datos sobre las cuentas de Bárcenas en el país helvético. Los datos fueron, según Colpisa, fueron remitidos por el ministerio de Justicia a la Audiencia Nacional el 29 de noviembre y no es hasta el 3 de diciembre que constan en el registro de entrada del tribunal.