El festival de cambios de versión oficial sobre la muerte de 11 inmigrantes en la frontera de Ceuta ha vivido un nuevo capítulo con la comparecencia del ministro del Interior en el Congreso de los Diputados. Tras una semana callado, Jorge Fernández Díaz presumía de acudir a petición propia, aunque diversos grupos también se lo habían pedido, y ha roto su silencio para reconocer que los Guardias Civiles sí dispararon pelotas de goma al agua. Una aseveración que deja en entredicho al director general del cuerpo armado, que insistió hasta la saciedad en que no se había disparado “a la mar” y sólo en tierra.

El ministro ha asegurado que "no hay ninguna relación causa efecto" entre esta práctica y las muertes por ahogamiento pero ha reconocido que los agentes dispararon pelotas de goma y cartuchos de fogueo al agua para marcar una "traza fronteriza" y disuadirles.

“Traza fronteriza”
"A fin de frenar su avance, se lanzaron los medios para delimitar la traza fronteriza en el mar con la orden habitual de que siempre hubiese varios metros entre el lugar de impacto en el agua y los inmigrantes para no alcanzarlos", ha explicado. Con ello "se consiguió que desistieran del intento la mayor parte de los mismos sin que ninguno resultase alcanzado" por las pelotas de goma que disparaba la Guardia Civil.

La versión de Fernández Mesa
Fernández Díaz ha leído un "informe exhaustivo" que al respecto le ha hecho llegar la Guardia Civil. Pero dicho informe contradice la versión que el director general de la Benemérita, Arsenio Fernández Mesa, se encargó de difundir en repetidas ocasiones después de la tragedia.



“En la mar no”
Sólo un día después de la tragedia, el 7 de febrero, Fernández Mesa respondía, preguntado en la Cadena SER, que “pelotas de goma en la mar no”, y subrayaba que “ni muchísimo menos disparar a personas que están nadando en la mar tratando de luchar por sus vidas”.

La escandalera
Al día siguiente, Cristina López Schlichting le entrevistaba en la COPE y le preguntaba: “Las ONG han organizado enorme escandalera. Consideran, y denuncian, que ustedes utilizaron bolas de goma cuando la gente se encontraba en el agua”.



“Sería inhumano”
A lo que Fernández Mesa respondía largo y tendido: “Eso es completamente falso porque eso sería inhumano. No creo que haya ni un solo guardia civil que utilice como blanco a un ciudadano que está tratando de subsistir, nadando como puede. Ni muchísimos menos trataría de echarle, por decirlo de una manera plástica, la mano al cuello para terminar de ahogarlo. No creo que haya ningún español que crea que la Guardia Civil, ningún guardia civil de España, fuera capaz de eso. Y afortunadamente la cartilla del duque de Ahumada, de hace 170 años, decía que es un pronóstico feliz para el ciudadano. Cuando cualquier ciudadano ve a un guardia civil cerca, sabe que va a ser atendido, sin necesidad de mirar su carné de identidad, raza, sexo o religión. Es repugnante que puede haber nadie que, desde la distancia, pueda hacer ese tipo de declaraciones”.

Pasado en el Prestige
Cabe la pena recordar que Fernández Mesa se hizo tristemente famoso por su anterior etapa en el Gobierno de Aznar, del que fue delegado del Gobierno en Galicia durante la catástrofe del Prestige. Y entonces, dejó para la historia perlas como éstas, que recuerdan en El Diario.es: "El destino del fuel en el fondo del mar es convertirse en adoquín", “probablemente el fuel no toque la costa gallega" y "hay una cifra clara, y es que la cantidad que se ha vertido no se sabe".