Nostálgicos del franquismo se han dado cita como cada año en la misa de los Jerónimos en honor de “los caídos por dios y por España” durante el golpe de 1936, en la que el cura ha ensalzado a los golpistas y ha pedido que un hombre valiente “como los de antaño” dé un paso adelante para hacer frente al germen de “la ideología comunista” que, según dijo, está ahora más vivo que nunca.

Miembros de organizaciones ultras
A la misa han acudido un centenar de personas, algunas de ellas, integrantes de formaciones ultraderechistas, como el Movimiento Católico Español y el Nudo patriota Español, uno de los partidos integrantes de la coalición de extrema derecha La España En Marcha, según una información de Antonio Maestre, en La Marea.

El germen del comunismo con Podemos
El cura de la Iglesia de los Jerónimos ha recordado con nostalgia el golpe que combatió “la ideología del diablo”, en referencia al comunista, aunque lamentó que su “germen” no se erradicara del todo y después de la muerte de Franco, permaneciera en España. Según afirmó, ahora está más vivo que nunca, por el surgimiento de Podemos o los movimientos independentistas.

“Un 18 de julio de 1936, las emisoras de radio anunciaban un levantamiento en África. Al frente de este alzamiento estaba un joven general, Francisco Franco Bahamonde. El alzamiento fue necesario, España estaba en peligro, una ideología procedente del infierno quería estrangular a la patria. El comunismo”, afirmó el cura.

“Un valiente como los de antaño"
El comunismo fue vencido, fue aplastado. Pero fue inevitable que el germen que dio origen a ese odio a España y la fe católica siguiera vivo. Ese germen nunca fue destruido y como serpiente que se arrastra por el suelo permaneció esperando poder terminar su labor y sólo lo pudo hacer cuando falleció el último gran estadista católico español. El caudillo Franco”.

Según el párroco, la democracia trajo consigo “la mal entendida libertad” que, en su opinión, ha pretendido acabar con la fe católica. El cura lamentó que ningún “hombre valiente como los de antaño” dé un paso adelante en la situación actual del Estado español.

Tras la misa, los asistentes alzaron banderas ultras y cantaron el Cara al sol, además de dar vivas a España, Franco y a Primo de Rivera.