Ha sido un arreglo muy de última hora. Eduardo Madina, al final, ha encontrado sitio en la lista de Madrid. Lo que desde el principio parecía lo 'más lógico', si Pedro Sánchez no quería mantener abierta, o incluso profundizar, la brecha, silenciosa pero existente, que inevitablemente dejaron las pasadas primarias en el PSOE, y que enfrentó a estos dos jóvenes políticos.

"Si Edu quiere, tendrá escaño"
Una persona del círculo actual del poder en Ferraz comentaba a ELPLURAL.COM esta misma mañana de jueves que Sánchez había dejado hace ya días saber a sus más próximos que "si Edu quiere, tendrá un sitio en el Congreso próximo". La cuestión estaba en cómo buscarle ese sitio. Una tarea nada sencilla.

 



Según hemos sabido en medios socialistas, la primera oferta que se le hizo era 'envenenada'. En concreto, el número uno de la lista por Álava. La 'maldad' estaba en colocar a un bilbaíno en el único lugar que parece probable que pueda lograr el PSE en esa circunscripción. O lo que es lo mismo, que desplazaría a los socialistas alaveses de 'su' posible escaño.

Madina, consciente de ello, en un acto en Álava, les tranquilizó. No iba a aceptar la propuesta. Al tiempo, tampoco podía ir por Vizcaya, donde la presencia de Patxi López le desplazaba. Madrid parecía su única salida posible.

La siempre complicada lista de Madrid
El problema con la lista de Madrid tampoco era sencillo. Como no lo ha sido nunca.

Pero además, el compromiso con la 'lista cremallera' significaba que todos los puestos pares, reservados a mujeres, le estaban vedados. Mientras, el número uno y el tres, como marca la tradición, quedaban en manos del secretario general y candidato a la presidencia, Pedro Sánchez, y del portavoz del Grupo Parlamentario, Antonio Hernando.

Las cuentas dicen en estos momentos que el PSOE tiene 'asegurados', en lo que es 'asegurable' en estos tiempos políticos, los ocho primeros puestos. Eso dejaba dos plazas libres con posibilidades reales de asegurar escaño: la 5 y la 7. Y Sánchez tenía que hacer hueco también a la representación de los socialistas madrileños.

Con un problema añadido, Sánchez quería ocupar las primeras plazas de mujeres, las que aseguraban asiento en el parlamento, con personas tampoco adscritas al PSM. Al final, de hecho, van a quedar reservadas para la catalana Meritxell Batet, para Luz Rodríguez, una castellano leonesa con carrera política en La Mancha, y de la independiente exmilitar Zaida Cantero.

José Enrique Serrano queda en la frontera
Al final, aunque no es oficial, todo indica que Rafael Simancas ocupará ese puesto 5, lo que a él viene a apoyarle y 'acalla' en parte al PSM.., al menos al oficialista, y dejando el 7, como decimos, para Eduardo Madina.

Todo este movimiento ha significado 'sacrificar' a alguien a quien Pedro Sánchez quiere mantener en el Congreso. Nos referimos a José Enrique Serrano, un hombre poco conocido para el gran público, pero un hombre clave en el poder del PSOE de los últimos lustros, ya que fue jefe de gabinete de los últimos tiempos de Felipe González y de las dos legislaturas de José Luis Rodríguez Zapatero.

El gesto, no dudan en insinuar en el entorno de Pedro Sánchez, tiene la intención también de que el partido lo veo como una petición de ir todos juntos en el intento de volver a la Moncloa. Una posibilidad que en el PSOE, después de meses de absoluta desconfianza, empiezan a ver como más que probable, y para la que no descartan cualquier tipo de alianzas, con el apoyo de uno o, aún mejor para Ferraz, dos partidos.