Funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, junto con la Guardia Civil y la Policía Nacional, han logrado desarticular, tras una compleja investigación, tres organizaciones criminales vinculadas al denominado 'Balkan Cartel', las cuales operaban de manera coordinada introduciendo grandes cantidades de cocaína en el interior de España.
La operación ha culminado con la detención de 30 personas y la realización de 19 registros, en los que se intervinieron más de 2.475 kilogramos de cocaína, además de 166.000 euros en efectivo, joyas y relojes valorados en 100.000 euros. Asimismo, se localizaron ocho vehículos de alta gama, armas de guerra, 215 garrafas de gasolina, diverso material náutico y distintos dispositivos de geolocalización.
Las tres redes criminales desmanteladas se dedicaban a la introducción en España de grandes cantidades de cocaína procedente de Colombia. La droga era transportada en contenedores marítimos mediante la técnica de los denominados 'trepadores', siendo otros miembros de la organización los encargados de recuperarla una vez introducida en su destino final, empleando el método conocido como 'drop off'.
La investigación se inició en octubre de 2024, cuando los agentes localizaron 88 kilogramos de cocaína en el interior de un vehículo que circulaba por la localidad malagueña de Mijas. Este hallazgo permitió así destapar la existencia de las tres organizaciones criminales dedicadas a la introducción de droga en España.
Una de estas redes estaba vinculada al 'Balkan Cartel' y era la propietaria de la sustancia estupefaciente, mientras que otra estaba integrada por personas de origen colombiano que operaban tanto en su país de origen como en España.
Técnica de los ‘trepadores’
Para introducir la cocaína procedente de Colombia en España, las organizaciones utilizaban la técnica de los 'trepadores', que consiste en utilizar a jóvenes nadadores y personas de escasos recursos para transportar la droga hasta las embarcaciones situadas en alta mar. Además, miembros de la organización se desplazaban a España con el objetivo de asaltar los contenedores, interceptando los buques que transportaban la mercancía antes de su llegada al Estrecho de Gibraltar.
Estas actuaciones ponen de manifiesto la compleja infraestructura logística proporcionada por la tercera organización criminal, asentada en el Campo de Gibraltar, la cuál facilitaba la introducción de grandes cantidades de cocaína en territorio español.
Primer asalto sin éxito
En junio de 2025, la tripulación de un buque con destino al puerto de Cádiz alertó al Servicio de Salvamento Marítimo de la presencia de varias personas clandestinas en la cubierta. Esta intervención permitió la incautación de 1.355 kilogramos de cocaína, ocultos en un contenedor. Asimismo, se constató que tres individuos que pretendían recuperar la sustancia regresaron precipitadamente a su país de origen.
Técnica del ‘drop off’
Las actuaciones no cesaron, se repitieron de manera posterior. De este modo, los agentes detectaron un nuevo intento durante los meses de septiembre y octubre, de recuperación de droga en el que participaron tres miembros de la organización colombiana y dos integrantes de la célula del 'Balkan Cartel' asentada en la Costa del Sol. Estos contaron con el apoyo de la organización encargada de proporcionar embarcaciones de alta velocidad, logrando extraer la sustancia de uno de los contenedores mediante la técnica del 'drop off'.
Esta última operación permitió a los investigadores localizar un total de 19 guarderías en la zona del Golfo de Cádiz, utilizadas para almacenar la droga que posteriormente era distribuida por carretera a distintos países europeos, incluido España.